Expertos del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) coincidieron ayer en Managua en que Nicaragua requiere, a corto plazo, una reforma fiscal que sea integral, consensuada y sostenible.
El Gobierno ha anunciado que trabaja en una reforma fiscal, pero no se saben detalles ni cuánto se ha avanzado al respecto.
Pero el experto fiscal y miembro del Consejo Asesor del ICEFI, Julio Francisco Báez, señaló que en el país se debe implementar una reforma tributaria en el año calendario, es decir a inicios del 2008.
Báez presentó junto al director del ICEFI, Juan Alberto Fuentes, el estudio denominado la Política Fiscal en la Encrucijada.
“La reforma es un imperativo de corto plazo que debería hacerse en el año calendario, ya que no se hizo en el año fiscal 2007-2008, a efectos de que se acompañe el Plan del Presupuesto de Gasto con un soporte material de ingresos”, valoro Báez.
A eso agregó que debe ser analizada desde dos sentidos, “desde la excelencia académica técnica y desde la viabilidad política”. Lo que implicaría alianzas y consensos.
“Pues no se trata de una reforma que sea un golpe de mano, sino que sea una propuesta que logre conquistar a la mayoría del pueblo y que logre sostener el gasto, por ejemplo en pobreza”, recalcó Báez.
CONECTAR REFORMA CON GASTO PÚBLICO
Al respecto, Fuentes especificó que convendría integrar a la estrategia de la política de reforma, otras reformas simultáneas del gasto público “para asegurar eficacia, honestidad, y rendición de cuentas”.
Fuentes llamó a una revisión de exoneraciones. “Nosotros observamos, y en el estudio lo planteamos, que hay una guerra de incentivos en Centroamérica. Incentivos que no se justifican o, en todo caso, que habría que reducir significativamente porque estamos viendo que los sectores más dinámicos de la economía como las exportaciones no tradicionales, la maquila y el turismo son los sectores que menos están tributando”, alertó.
Según el informe del ICEFI la recaudación en el istmo centroamericano pasó del 12 por ciento con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) en 1990, al 14.3 por ciento en el 2006.
Este año el Gobierno estima obtener en ingresos tributarios 18,291 millones de córdobas, con un gasto total que supera los 28 mil millones de córdobas, incluyendo el pago de la deuda pública. Lo que no sería cubierto con recursos propios, será financiado con préstamos y donaciones de la comunidad internacional.