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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, amenazó el fin de semana con apresar a los empresarios que mantengan altos, de forma injustificada, los precios de varios productos vitales y dio plazo hasta hoy para que bajen esos valores.
Correa, en su programa radial, acusó a ciertos industriales de crear una “escasez artificial y subida de precios de productos de primera necesidad”.
A los empresarios especuladores, dijo Correa, “no les vamos a dejar hacer lo que les dé la gana y les hemos dado hasta (éste) lunes para que bajen los precios que, injustificadamente, han subido” en los últimos días.
Si hoy los precios no vuelven “a su nivel normal”, el gobierno tomará medidas para ejercer control en los mercados de víveres, afirmó Correa tras insistir en que llevará a la cárcel a los empresarios que no cumplan con esa disposición.
“No permitiremos que se juegue con el hambre popular”, apostilló Correa, que apuntó a un posible nerviosismo de los grupos de poder, la oleada especulativa de los últimos días.
Según Correa, los grupos poderosos tratarán de crear dificultades en el país porque, según él, “están desesperados” ante una eventual derrota en las elecciones del próximo 30 de septiembre, cuando se designen a los 130 representantes a la Asamblea Constituyente.
“No les extrañe que más tarde quiebre un banco y nos quieran echar la culpa a nosotros (el gobierno); no les extrañe que salga una señora diciendo que tengo un hijo con ella. De cualquier cosa son capaces” los grupos de poder, añadió el mandatario.
Esa actitud de los poderosos, insistió Correa, se debe a que, si en este momento fuesen las elecciones, “les bailamos un marambo de Padre y Señor mío, les damos la paliza del siglo. Están desesperados por eso”.
Por otra parte, el mandatario criticó la última decisión del Congreso, que reformó una ley del Ejecutivo que buscaba controlar y regular a la banca privada, así como las tasas de interés.
El jefe del Estado manifestó que con esa decisión parlamentaria, los tipos de interés subirán y acusó al Congreso de haber aprobado esa reforma con una supuesta maniobra irregular.
Por ello, insistió en que la Asamblea Constituyente deberá “disolver el Congreso”.
El Parlamento “es una cloaca, una verdadera porquería, una vergüenza nacional” recalcó Correa, tras indicar que, “con la barbaridad que aprobó el Congreso”, en torno a la ley financiera, el interés podría subir, en el corto plazo, hasta un 93 por ciento para microcréditos, en una economía completamente dolarizada.