Vitamina C no ayuda con resfriados

Eso dicen nuevos estudios Los suplementos de vitamina C, que hasta hace un tiempo eran el arma principal contra los catarros, en realidad tienen poco efecto, según el análisis de 30 estudios publicado esta semana por la revista The Cochrane Library. A menos que una persona sea un corredor de maratones, es poco probable que […]

  • Eso dicen nuevos estudios

Los suplementos de vitamina C, que hasta hace un tiempo eran el arma principal contra los catarros, en realidad tienen poco efecto, según el análisis de 30 estudios publicado esta semana por la revista The Cochrane Library.

A menos que una persona sea un corredor de maratones, es poco probable que las dosis suplementarias de esa vitamina le ayuden a combatir el resfriado común, señalaron científicos de la Universidad Nacional Australiana y la Universidad de Helsinki.

Sin embargo, los investigadores indicaron que muchas personas sometidas a períodos prolongados de presión, como los corredores de largas distancias, los esquiadores y los soldados en maniobras, tienen un 50 por ciento menos de posibilidades de contraer un catarro si consumen una dosis diaria de vitamina C.

Para la mayoría de las personas el beneficio de esta medicina en lo que se refiere a los catarros es tan mínimo que no merece el gasto.

“No tiene sentido consumir vitamina C 365 días al año para reducir la probabilidad de contraer un resfriado”, según Harry Hemilá, coautor del estudio y profesor del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Helsinki.

La vitamina fue descubierta en 1930 y en el decenio de 1970 el químico estadounidense Linus Pauling popularizó su consumo con la publicación de un libro titulado La Vitamina C y el catarro común, en el que recomendaba un consumo diario de al menos 1,000 miligramos.

En la actualidad las autoridades de salud aconsejan un consumo de 60 miligramos. Un vaso medio de jugo de naranja contiene alrededor de 80 miligramos de la vitamina.

Pese a las pruebas de que sus efectos son mínimos, la vitamina C mantiene su popularidad “porque mucha gente, incluso la que ha financiado estos estudios, quiere creer que tiene resultados”, dice Wallace Sampson, profesor de Medicina de la Universidad de Stanford.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí