Alcaldes del departamento de Rivas alertan sobre las aguas servidas. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Preocupación por aguas negras

[doap_box title=»No hacen caso» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Lo delicado de esta situación es que la población muchas veces irrespeta las disposiciones municipales que sobre este tema se han generado. “Estamos en tierra de nadie, emitimos una ordenanza, pero nadie le hace caso, ahí dijimos que vamos a multar pero esto puede ser efectivo sólo que ande […]

[doap_box title=»No hacen caso» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Lo delicado de esta situación es que la población muchas veces irrespeta las disposiciones municipales que sobre este tema se han generado. “Estamos en tierra de nadie, emitimos una ordenanza, pero nadie le hace caso, ahí dijimos que vamos a multar pero esto puede ser efectivo sólo que ande alguien detrás, no hacen caso y como funcionario a veces hay temor de aplicar las multas por el que dirán”, dijo el Holmann.

Destacó que es necesario que las autoridades de salud se vinculen al tema y que en conjunto encuentren una solución. “La cultura de la suciedad está arraigada en nuestra población y la única manera de curarla es con una campaña educativa de promoción, ayudarles a pensar cómo poder disponer de las aguas y cuando ya no se puede, pues tienen que venir otras medidas”.

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CORRESPONSAL/RIVAS

Alcaldes aglutinados en la Asociación de Municipios de Rivas (Amur) solicitaron la cooperación de las autoridades de salud, para que en las jornadas populares se incluya el tema de las aguas servidas, que usualmente son “tiradas” por pobladores a las calles. La idea es que con las autoridades vinculadas al tema, se realice una campaña educativa para que la situación mejore.

Alcaldes de los municipios de Tola, Rivas, Buenos Aires y San Juan del Sur coincidieron en que este aspecto está generando serios problemas, sobre todo en cuanto a salud se refiere.

El alcalde sandinista de San Juan del Sur, Eduardo Holmann, aseguró que la acción de tirar aguas servidas a las calles, ha generado un problema serio, tanto desde el punto de vista de salud como para la infraestructura de la localidad.

“Esto es un problema cultural, la gente agarra las aguas del lavandero, llamadas aguas jabonosas y simplemente las tira a la calle o al camino, sin saber que es fácil disponer de ellas…se puede hacer un hueco en el campo y después se riegan o en el caso de las ciudades que tienen sistema de alcantarillado sanitario simplemente echarlas en el alcantarillado”, dijo el alcalde.

Comentó que la situación está causando “un problema serio, en primer lugar viéndolo desde el punto de vista de salud pues es un foco de infección de malaria o dengue, en segundo lugar desde el punto de vista de la Alcaldía municipal es un problema serio de infraestructura, daña las calles y si se reparan (las calles) no permiten (las aguas servidas) que las podás reparar bien y en tercer lugar diría que es un irrespeto al vecino, también es un asunto de estética”.

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