(La Prensa/Archivo )

Nicho Marenco ¿la nueva disidencia?

El alcalde Dionisio Marenco es una de las pocas voces que desentona en el coro que acompaña a las decisiones de Daniel Ortega y su grupo cercano. ¿Es una estrategia de marketing político con miras a la silla presidencial o una nueva disidencia que asoma en el partido rojinegro y que intentará ser triturada como […]

  • El alcalde Dionisio Marenco es una de las pocas voces que desentona en el coro que acompaña a las decisiones de Daniel Ortega y su grupo cercano. ¿Es una estrategia de marketing político con miras a la silla presidencial o una nueva disidencia que asoma en el partido rojinegro y que intentará ser triturada como lo han sido las anteriores?
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El 18 de mayo de 1995 se fundó el Movimiento Renovador Sandinista luego de las diferencias surgidas entre un reconocido grupo de sandinistas y el ahora presidente Daniel Ortega. El grupo disidente, compuesto principalmente por intelectuales, estaba compuesto, entre otros, por Sergio Ramírez, Dora María Téllez, Ernesto Cardenal, Gioconda Belli y Enrique Sáenz.

En 1996, Herty Lewites se separa del Frente Sandinista de Liberación Nacional para postularse como candidato a alcalde de Managua por el Movimiento Sol, que él mismo fundó a través de suscripción popular, una vez que Daniel Ortega no le dio la oportunidad de ser el candidato del FSLN.

En ese entonces, el Movimiento Sol logró 46,963 votos con lo que impidió que el FSLN ganara. Los liberales obtuvieron la alcaldía capitalina con 110,466 votos.

En 1998, Lewites regresa a las filas del FSLN para postularse nuevamente a la Alcaldía de Managua y triunfa en las elecciones.

Una vez en la Alcaldía, Lewites quiso disputar a Daniel Ortega la candidatura presidencial del Frente Sandinista. No le dieron chance: se abolieron las lecciones primarias y expulsaron a Lewites junto a otros sandinistas como Víctor Hugo Tinoco.

Finalmente, Lewites participó en la campaña electoral del 2006 como candidato del MRS. Pero en julio de ese mismo año sufre un infarto que le causa la muerte.

En las elecciones de noviembre del 2006, el MRS obtuvo 200 mil votos aproximadamente, con los que logró ocupar cinco escaños en la Asamblea Nacional.

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23 de marzo. El Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, manifestó públicamente su desacuerdo con que el presidente Daniel Ortega despache los asuntos de Estado desde su casa familiar, que a la vez es la casa de su partido el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y funciona como casa presidencial. “Para evitar ese problema yo creo que es mejor que se vaya (Daniel Ortega). ¿Para qué querés echarte encima un pleito gratis? Yo me iría sin duda ninguna a otro edificio”, dijo.

7 de junio. Marenco criticó tímidamente la destrucción de la Fuente Musical ordenada por Ortega bajo la justificación de recuperar la “Plaza de la Revolución”. “Si vos querés esa plaza tal como estaba el 19 de julio habría que botar la Casa Presidencial también y me parece que no sería correcto”, dijo Marenco y tres días más tarde agregó: “Creo que no era necesario destruir la fuente. Si la fuente está ahí y hago una concentración, me meto en la fuente y me baño, alegre, estoy fresco en medio del calor”.

11 de julio. Marenco discrepa de la forma en como se están gestando los llamados Consejos del Poder Ciudadano, hechos a inspiración de la poderosa Primera Dama de la República, Rosario Murillo. “Yo no sé realmente quiénes presiden esos Consejos, no sé si son públicos los nombres de quienes los presiden, pero me parece que deberían (presidirlos) todo el mundo, porque si querés que sea una cosa de servicio a todo el público, no podría ser de un solo lado, tiene que ser de todas partes”.

¿Qué está pasando con el siempre discreto Nicho Marenco, como se le conoce al Alcalde de Managua? Daniel Ortega en un momento lo mandó a callar: “Zapatero a tus zapatos”, le dijo públicamente.

La pregunta es: ¿hay un asomo de rebeldía en la granja sandinista o se trata de una estrategia de Marenco para llegar a las elecciones presidenciales con una imagen “potable para el amplio sector antidanielista”.

De entrada Marenco descarta que haya roces entre él y el presidente Daniel Ortega. “No ha habido ningún roce, no sé quién ha inventado eso. Yo soy sandinista y creo que eso más o menos lo sabe todo el mundo. Yo no tengo ningún problema con Daniel”, dice Marenco, quien además aconseja que sus opiniones debieran ser vistas como algo “normal”.

El problema, es que opinar públicamente no es “normal” en el Frente Sandinista, cuando esa opinión contradice a Daniel Ortega.

¿Se considera disidente dentro del FSLN?

“No”, contesta Marenco rotundo.

Alejandro Martínez Cuenca, economista, empresario y miembro del FSLN, asegura que “los sandinistas de hoy ya no estamos dispuestos a seguir siendo totalmente silenciosos frente al avasallo del poder de algunos que creen que son los dueños del partido y de eso debe estar clara por lo menos la cúpula”.

Martínez Cuenca representa una disidencia light en el Frente Sandinista. Permanece dentro de FSLN y continúa criticando desde adentro cualquier aspecto que no aprueba, sin llegar a representar una amenaza para Daniel Ortega.

Martínez Cuenca comenzó a “pecar” en el 2001 cuando pretendía ser precandidato presidencial en las elecciones internas del Frente Sandinista, puesto que ha sido exclusivo del secretario político del Frente, Daniel Ortega Saavedra, desde la fundación de ese partido.

En el 2005, Martínez Cuenca impulsó una campaña de alerta en la que le decía a sus homólogos “¡Despertá! Si antes de ser gobierno las autoridades de nuestro partido quieren desconocer la legalidad, date cuenta, qué esperás. Pero la gente no entendió”, comenta.

“Disidencia para mí es el adjetivo que te da el que está en la cúpula cuando hay críticas que tocan el papel que hace. Decir que sos un disidente es una manera de descalificarte”, opina Martínez Cuenca.

“Por la manera en que (Ortega) ha relegado los estatutos del partido a una segunda importancia y ha actuado al margen de los estatutos en muchos casos, no voy a callar. Cuando oigo que hay acusaciones serias alrededor de coimas y extorsiones a cambio de favores y que eso se da en la Secretaría del Frente, como se ha dicho en la acusación, como sandinista reacciono indignado contra aquellas autoridades que no han querido, en el pasado porque esto no es nuevo, investigar a fondo para separar a los que dejan mal parados los principios del sandinismo”, dice Martínez Cuenca. “Si eso significa ser disidente, voy a ser disidente”.

El analista político Carlos Tünnermann, cataloga como “desconsideración” el jalón de orejas que el Presidente le hizo al alcalde Marenco, porque éste ha sido fiel a Ortega y al partido. Sin embargo, Tünnermann no ve en la figura del alcalde capitalino un nuevo disidente.

“No creo que haya un distanciamiento, porque sabe que si se aleja tienen menos poder de influir en temas de peso” dentro del FSLN.

Según el alcalde Marenco, cuando se trata de política y administración pública es necesario ventilar las cosas. “Si hay algo que no le gusta a alguien, pues que lo diga, lo manifieste y todos los partidos deberían tener estímulos para los que opinan distinto”.

Pero si de estímulos se trata, Marenco no ha recibido ninguno de parte de Daniel Ortega. En cambio luego del roce del “zapatero”, vino la destrucción de la Fuente Musical que estaba ubicada frente al Palacio de la Cultura, con la excusa oficial de querer “recuperar la Plaza de la Revolución”. De esto Marenco no tenía noticias hasta que se hizo público en los medios de comunicación.

“Una disidencia para mí, dentro del Frente, sería cuando alguien discute conceptos sobre cómo organizar la sociedad. Las discusiones que ha habido son que si despachaban o no en la Casa Presidencial, y a mi juicio no es una discusión de fondo. Luego que si cerraban o no la fuente bailarina del gordo Alemán. Si vos te ponés a ver, son dos hechos ligados a problemas físicos, nadie me ha preguntado lo que yo pienso sobre temas estratégicos del país”, dice Marenco.

Los temas sociales que el alcalde suele ampliar son sobre “cómo se organiza la sociedad, la producción, cómo vencer en la economía, sobre cómo vencer en las relaciones internacionales del país, cuál es la meta que debe tener Nicaragua para cumplir en los próximos 20 años, cómo pienso que debe ser la educación en Nicaragua, esos son los temas que hacen cambiar una sociedad”. Temas que ni el Presidente suele explicar.

“En el Frente ha habido costumbre de discutir eso, (aunque) recientemente no, no sé por qué yo estoy bastante alejado de la actividad política cotidiana”, justifica Marenco.

Además, sostiene que “todas las figuras que querás poner, comenzando con el MRS original y terminando con Herty Lewites, la última persona que entró en disidencia con el Frente Sandinista tradicional, han sido alrededor de temas electorales. Todos. Sergio Ramírez al final terminó siendo el candidato del MRS, al final era quitate Daniel pa’ ponerme yo. La Dora (María Téllez) lo mismo. Ninguno ha planteado problemas de fondo. Igual pasa en la ALN, Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre lo que discuten es quién es el candidato, pero dentro del liberalismo no hay un solo debate sobre desarrollo económico por ejemplo, sobre educación (que) debería ser el gran debate nacional”.

Entonces, aquí habría que replantear la pregunta. ¿Ese ir y venir de opiniones son simplemente parte del “teatro” o Marenco tiene aspiraciones políticas más allá de la municipalidad?

Nicho Marenco dice que si quisiera ser candidato presidencial utilizaría las fiestas de Santo Domingo como plataforma. “Comenzaría Nicho para acá, Nicho para allá y fabrico camisetas con mi foto, eso es facilísimo, pero lo considero una tontería. A mí me gustaría ser un nicaragüense que le resolviera el problema de energía a Nicaragua, que construyera un canal interoceánico, me gustaría construir una refinería de 150 mil barriles, cosas que le cambien el corazón a la infraestructura nicaragüense. Si hoy me das a escoger entre ser presidente y construir la refinería, a ciegas, me voy a hacer cosas físicas porque todo el mundo quiere ser presidente”.

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