Catorce supermercados de la conocida cadena británica Tesco, repartidos por todo el Reino Unido, fueron cerrados ayer por la Policía durante una “investigación criminal”, tras una serie de amenazas a esos establecimientos, según informaron fuentes policiales.
Aunque la Policía no precisó de qué clase de amenaza se trataba, testigos citados por la agencia británica PA señalaron que la medida habría sido adoptada a raíz de una amenaza de bomba.
La Policía de Hertfordshire, que se ha hecho cargo de la investigación porque es en ese condado al norte de Londres donde la firma tiene su sede central, indicó que no se habían registrado heridos y que no había razones para creer “que los incidentes estaban vinculados con un extremismo de cualquier tipo”.
Una portavoz de Tesco confirmó que una de las catorce tiendas, la situada en la capital británica, había sido reabierta a última hora de ayer.
“La Policía de Hertfordshire ha lanzado una investigación criminal tras una serie de amenazas hechas a catorce supermercados Tesco de un extremo a otro del país que se produjeron hoy”, indicó la fuerza policial que fue alertada “inmediatamente” y han estado en contacto con la cadena de tiendas.