- Regulación sería aplicada al Estado, señala director ejecutivo de Glencore
El director ejecutivo de la Distribuidora Nicaragüense de Petróleos, José García Casas, dijo ayer que cualquier iniciativa que se apruebe en el parlamento para regular los fondos que genere una transacción petrolera entre Nicaragua y Venezuela, no debe afectar a Glencore.
Glencore es la empresa que distribuye todo el combustible que Petronic estatal recibe de Venezuela.
Las bancadas del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y Partido Liberal Constitucionalista (PLC) promueven por separado una serie de leyes que obliguen al gobierno de Daniel Ortega a presupuestar el dinero que surja con la compra de petróleo a Venezuela, a través de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
García Casas manifestó que tal regulación sería aplicada a la estatal Petronic, pero no a Glencore, que tiene una concesión para administrar el combustible por un período de diez años.
CONTROL SERÍA PARA EL ESTADO
“No creo que nos cambien las reglas del juego, como digo, lo que hicimos nosotros fue un contrato privado (con el Estado de Nicaragua), por lo tanto si la Asamblea llega a cambiar las reglas sería más bien para la empresa Petronic estatal”, indicó García Casas.
El presidente Ortega se opone a que los fondos petroleros, que se considera dejarán millonarias ganancias, sean presupuestados. Pero hay tres bancadas legislativas que rechazan la actitud de Ortega.
Para Glencore, suceda lo que suceda, sus acciones no deben ser afectadas.
“Nosotros estamos esperando que no se revoque (el contrato), no estamos pensando en la posibilidad de que se corten nuestros trabajos, pensamos que de alguna forma nos vamos a arreglar para continuar trabajando”, señaló García Casas.
OPCIÓN DE PRÓRROGA
El representante de Glencore informó que la concesión con Petronic vence en 2009, pero tienen facultades para prorrogar el contrato por diez años más.
En los primeros ocho años del contrato, dijo García Casas, Glencore ha invertido cincuenta millones de dólares.
García Casas también manifestó desconocer de algún interés por parte del Poder Ejecutivo para revocar el contrato con Glencore. Añadió que negocian la renovación del convenio. “La idea nuestra es continuar trabajando y de alguna forma coordinarnos con la empresa estatal para mantener operaciones”, precisó.