La AIEA confirmó ayer que Irán ha frenado su enriquecimiento de uranio, al tiempo que su Junta de Gobernadores daba su visto bueno al envío de inspectores para vigilar el desmantelamiento del programa nuclear militar de Corea del Norte.
Fue el director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, quien sorprendió ayer con la noticia de que Teherán finalmente parece dar los pasos hacia la suspensión plena de su programa de enriquecimiento, como lo exige el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
“No es una congelación plena pero es una pronunciada ralentización (de las actividades). Tengo esperanzas de que lleguen a una congelación”, dijo el responsable de la agencia ante la prensa después de una reunión extraordinaria de la Junta.
Según ElBaradei, la misma desaceleración se registró con la introducción de uranio en gas (UF6) en las centrifugadoras para producir uranio enriquecido, un material especialmente delicado debido a su posible doble uso, militar y civil.
“En este momento, Irán necesita hacer todo lo posible para calmar (los ánimos) y pasar de una vía de enfrentamiento a una de cooperación y buena voluntad”, manifestó.
Agregó que un equipo de inspectores de la AIEA visitará Irán a partir de este martes.