Sergio CHamorro luce relajado con el Real Estelí, en un partido contra el Saprissa de Costa Rica, efectuado el año pasado, aquí. (LA PRENSA/ M. LORÍO)

Un caso clínico

El doctor Sergio Chamorro ha dedicado más de la mitad de su vida al balompié Sergio Chamorro adicto al futbol “Ese es mi hijo, salió mejor que su padre en la portería”, comenta orgullosamente Rafael Chamorro, padre del doctor Sergio Chamorro Fletes, el portero del Real Estelí. Y es que el hijo menor de la […]

  • El doctor Sergio Chamorro ha dedicado más de la mitad de su vida al balompié

Sergio Chamorro adicto al futbol

“Ese es mi hijo, salió mejor que su padre en la portería”, comenta orgullosamente Rafael Chamorro, padre del doctor Sergio Chamorro Fletes, el portero del Real Estelí. Y es que el hijo menor de la familia de los Chamorro Fletes tenía el linaje real del futbol en la venas.

“Sergio llevó a su hermano mayor a jugar al Walter Ferreti. Como dice el dicho popular: de tal palo, tal astilla”, presume nuevamente don Rafael, quien en cuestión de minutos se acercó para agregar su interesante opinión, breve tiempo después que terminamos la entrevista con su hijo.

Los impresionantes 1.90 metros de estatura ubicaron a Chamorro en la indiscutible posición de guardameta. Los delanteros lo miraban a la altura del Himalaya y Sergio se impuso como el escudo del equipo. Resguardó por 10 años al Walter Ferreti y desde 1998 es el “chaleco antibalas” del actual Campeón Nacional de Futbol, Real Estelí.

Su vida como futbolista es intachable. Perteneció a la Selección Nacional desde 1990 hasta el 2004, un ejemplo de cordialidad y elegancia dentro y fuera de la cancha.

Son casi dos décadas de carrera deportiva y un exitoso camino profesional como especialista en ortopedia y traumatología.

Sus manos no sólo sirven para desviar y atrapar balones, la destreza se extiende en la sala de operaciones, donde ha curado a diversos atletas, desde los jugadores del futbol hasta campeones nacionales de atletismo.

“Mi mayor satisfacción es ver a deportistas como Dalila Rugama que he operado y los vea recuperados, practicando su deporte”, expresa el doctor Chamorro.

Un profesional en la cancha y en la Medicina, pero que felizmente no ha encontrado el tratamiento médico que lo cure de la apasionante adicción por el futbol.

EN CONSULTA

¿Qué significa el futbol en su vida?

Es mi mayor vicio y el único que tengo, entonces que tu vicio te dé satisfacciones y ningún problema es algo que llena. Mi vida es el futbol, lo he jugado más de la mitad de mi vida.

¿No te molestó que te compararan con grandes iconos de la portería nacional o que te criticaran por ser lento en la posición de guardameta?

En realidad no. Pienso que cada quien fue importante en su tiempo. Nunca he escuchado decir que he estado a la altura de Salvador Dubois o Roger Mayorga, incluso el hijo de Dubois fue el que me enseñó a jugar y es un honor en todo caso. Ahora, si soy lento o no en la portería, sí lo admito, fui lento desde que inicié; tengo una estatura de casi dos metros y casi siempre con un peso de 220 libras. Lo que siempre me ayudó fue mi disciplina y constancia.

¿Qué cualidades considera que tiene como portero?

Pienso que la portería es de mucha inteligencia y no me considero bruto. Me impongo en la cancha, me respetan, tengo capacidad de mando y domino las jugadas aéreas.

¿Cómo mantiene su titularidad en el Real Estelí?

Tengo algo que no tienen otros guardametas y son casi 20 años de jugar, la experiencia que sólo da el tiempo. Pienso que ésta es la ventaja que tengo sobre los que físicamente son mejores que yo, además que tengo un equipo lo suficientemente bueno.

¿Cómo fue la experiencia de participar en las eliminatorias para el Mundial del 2006?

La experiencia fue bonita, pero considero que teníamos un equipo que tenía todo para ganarle a San Vicente y Granadinas, futbolísticamente ese equipo no era mejor que nosotros, pero no se ganó.

¿Por qué se retira de la Selección, luego de la eliminatoria?

Es que para esta Selección puse por primera vez al deporte en primer lugar, antes que mi carrera y no resultó, y no fue porque perdimos ante San Vicente. No me gustó la actitud del cuerpo técnico de ese momento, no miré una planificación de trabajo para este nivel de competencia, sentí que al final trataron de buscar a un culpable, cuando la realidad cada quien falló en ese momento.

¿Cree que el futbol nicaragüense se ha desarrollado?

Bueno creo que el futbol ha mejorado, ahora se logran puntos en selecciones y clubes locales, pero el problema es que los demás avanzan cinco veces más.

¿Qué hace falta?

El futbol es como una empresa, que si uno quiere encontrar resultados, debe invertir. Si quiere ganar, se debe gastar dinero. Pero hace falta más academias, no sólo la Escuela de Talentos que no sirve de mucho. Se debe ayudar a los clubes, que preste las condiciones para que se desarrollen, que la federación deje de querer todo para ellos y permitir que los clubes locales se desarrollen sin tantas limitaciones.

¿Cómo siente al ser querido por una afición como el Estelí, una cuidad donde no nació ni vive?

Es impresionante que la gente me quiera en un lugar donde no nací. Muchos creen que soy esteliano porque soy alto, chele, pero nací y vivo en Managua. La gente de Estelí me respeta y correspondo a ese cariño, ya me siento un hijo adoptado de Estelí.

¿Continuará con el Estelí en la próxima temporada?

Sí, hasta el momento ese es mi compromiso con Otoniel Olivas, el director técnico del equipo.

¿Cumplirá 36 años, cuándo decidirá colgar los guantes y los tacos de futbol?

No lo sé. Sólo puedo decir que jugaré hasta que mi condición física y mi trabajo me lo permitan.

— Al final de la consulta, se escuchó de fondo la popular canción La Banda del Carro Rojo, de los Tigres del Norte, que provenía del teléfono celular del doctor Chamorro. En tono sonriente y con un ligero color rojizo en sus mejillas, comentó: “Cómo querré a Estelí, que hasta la canción de mi celular es del lado del norte”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí