- Gourriel el cañón cubano en los Panamericanos
[/doap_box]
LA HABANA/AP
Yulieski Gourriel no devenga los millones de dólares de un jugador de las Grandes Ligas en Estados Unidos, pero se ha ganado la reputación como el mejor pelotero de Cuba en la actualidad.
Y esa fama le seguirá en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro.
“No me tomará de sorpresa como en el Clásico Mundial, donde viví momentos difíciles y amargos” comentó Gourriel sobre el torneo del año pasado, en que Cuba perdió en la final ante Japón.
En ese torneo, Gourriel tuvo un promedio de bateo de .273 y pegó dos cuadrangulares.
Admite que entonces no estaba preparado para la atención que recibió de parte del público y la prensa.
En el Clásico, Gourriel asegura que le ofrecieron 50 millones de dólares para desertar y jugar en Grandes Ligas.
Además, durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe del mismo año, en la ciudad colombiana de Cartagena, trascendió un rumor de su deserción por 40 millones de dólares.
¿Cómo resuelve un joven de 22 años tal dilema?
“Me sentí extraño, no estoy adaptado a eso. En otros torneos habían pasado cosas parecidas pero en Puerto Rico hasta la televisión habló de eso”, dijo Gourriel, cuyo padre Lourdes también fue pelotero. “En Río no puede ser peor, qué más me pueden ofrecer?”, comentó Gourriel.
“Siempre dije que no iba a aceptar ninguna propuesta, fuera la cantidad que fuera”, puntualizó. “No jugaré en ningún otro beisbol, me siento muy bien aquí, con una familia maravillosa y un pueblo que me quiere”.
Y vaya que los cubanos le adoran.
De ello lo puede atestiguar Elen Suárez, una ama de casa que no es fanática del beisbol y prefiere ver las telenovelas. Pero vive en un edificio vecino al Estadio Latinoamericano de La Habana, el templo del beisbol cubano y cuando juega el equipo de Gourriel, el Sancti Spíritus, el ruido es imposible.
“Debo subir el volumen del televisor por los gritos de Yuli, Yuli, que se oyen desde el estadio”, dice.
Su llegada a los estadios causa conmoción.
“Soy joven, pero cuando las muchachas se me van encima, la verdad es que no se qué hacer”, indicó Gourriel.
También recordó que durante el campeonato cubano, en el que acumuló promedio de .345 con 13 jonrones, “me tuvo que custodiar la policía para entrar y salir a algunos estadios, nunca pensé que podría llegar a eso”.