- Programa gubernamental debe afinar metas, saber seleccionar a beneficiarios y transparentar presupuesto, recomienda Funides
[/doap_box]
-
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) sometió a un escrutinio el programa “Hambre Cero”, con el que el Gobierno pretende sacar de la pobreza 75 mil familias durante los próximos cinco años.
Javier Argüello, director ejecutivo de Funides, destacó ayer que el programa presenta algunas debilidades, entre las que mencionó la falta de definición de objetivos claros y la focalización de la población meta del programa.
Explicó que, hasta el momento el programa, no define con claridad los objetivos que persigue .
El Hambre Cero contempla entregar a 75,000 familias campesinas, entre 2007 y 2012, un bono productivo alimentario por valor de 2,000 dólares.
Ese bono productivo incluye la entrega a cada núcleo familiar de una vaca preñada, una cerda cubierta, seis aves de corral, semillas, plantas frutales y forestales, crédito revolvente, un biodigestor y otros insumos.
Argüello recordó que el 48 por ciento de la población nicaragüense se encuentra en pobreza y que de ese porcentaje el 14.9 por ciento vive en extrema pobreza. Basado en tales cifras, estimó que el Programa Hambre Cero no cubrirá al total de personas que viven en condiciones de pobreza extrema, es decir aquellas que viven con un dólar o menos al día.
Las cifras oficiales indican que la población nica alcanza los 5.1 millones de personas.
MAYOR TRANSPARENCIA
Argüello también insistió que el éxito de este tipo de programas, está ligado al “monitoreo externo”, es decir a la supervisión de instituciones internacionales.
“Todo programa que ha tenido éxito siempre ha tenido un componente que ayude a la rendición de cuentas, a evaluar y darle seguimiento al programa”, explicó Argüello.
Otra de las debilidades del programa Hambre Cero es que no explica cómo se definirán a los beneficiarios, es decir el proceso de focalización de los mismos.
En este sentido, Argüello afirmó que se puede hacer de dos formas: Una es casa por casa en las diferentes comunidades con elevada pobreza, identificando a las familias . “Es más costosa pero más precisa”, destacó.
Otra forma es la focalización geográfica, que consiste en seleccionar a todo un vecindario. “Cuesta menos pero es menos preciso, ya que hay familias con menos niveles de pobreza”, admitió.
CON CRITERIOS TÉCNICOS Y NO POLÍTICOS
Silvana Flinn, investigadora de Funides, sostuvo que la selección de las familias a beneficiar con el programa Hambre Cero, debe ser a partir de criterios técnicos y no políticos.
“Es importante que se dé a conocer la manera de seleccionar a los beneficiarios y que no se politice el programa, para asegurar su efectividad”, puntualizó.
Otro punto destacado del análisis del programa, afirmó, es el relativo a presupuesto, es decir el financiamiento. “Es necesario dar a conocer el presupuesto, lo que nos permitirá hacer un análisis de la estructura de los costos”, valoró Flinn.
Argüello agregó que no se conoce la estructura presupuestaria del programa. “según nos dijeron el 25 por ciento será para gastos administrativos, lo cual puede parecer alto”, indicó.
También dijo que las familias beneficiadas deben recibir capacitación, para saber administrar los activos que recibirán y hacerlos más productivos y que no vayan a consumirlos de inmediato debido a sus mismas necesidades.