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El Canciller de Nicaragua, Samuel Santos, se reunió ayer con el director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, cinco días después de que el presidente Daniel Ortega calificara como “dictadura” al organismo rector del comercio.
Santos, quien se reunió con Lamy en Ginebra, Suiza, manifestó el interés de Nicaragua en las negociaciones de la Ronda de Doha para el Desarrollo, actualmente estancadas, y que buscan liberalizar el comercio mundial, según informó la Cancillería de la República en un comunicado.
El Canciller de la República aseguró a Lamy que Nicaragua “continuará abogando por la eliminación de las desigualdades y las distorsiones que aún perduran en el sistema mundial de comercio, tales como los subsidios a la producción”.
La Cancillería dijo que Santos expresó “el compromiso del Gobierno de Nicaragua, de mantener políticas macroeconómicas sanas y responsables que aseguren un crecimiento económico con equidad social”, para “encontrar mecanismos de distribución de la riqueza que genere un desarrollo económico y social sostenible a largo plazo”.
El encuentro entre Santos y Lamy ocurre después que el viernes pasado Ortega cuestionara a la OMC, en la que dijo “hay una verdadera dictadura”. Ortega acusó a la OMC de buscar un libre comercio “de la ley del más fuerte” y no uno con justicia.
AVALA LIBRE COMERCIO
Pese a ello, Santos dijo que “Nicaragua continúa estrechando los lazos con sus socios económicos más importantes a través de los tratados de libre comercio”.
Mencionó al acuerdo comercial vigente con Estados Unidos (DR-Cafta, en inglés), a la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe (Alba), que es un proyecto de integración y no un acuerdo comercial, e igualmente hizo alusión al Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) y Centroamérica, que empezaría a negociarse en el último trimestre del año.