Diego Sandino está disfrutando el segundo aire en su carrera al ganar su triple corona de pitcheo en el beisbol nacional. (LA PRENSA/U. MOLINA)

El regreso del #1

Sandino en segundo aire Después de aprobar la primaria, Diego Sandino decidió que se dedicaría a las labores del campo en la finca de su familia en Dolores, Carazo, sin sospechar que al poco tiempo sería atrapado por el beisbol. “A los 14 años comencé a jugar beisbol y como era bueno en las ‘perreras’, […]

Sandino en segundo aire

Después de aprobar la primaria, Diego Sandino decidió que se dedicaría a las labores del campo en la finca de su familia en Dolores, Carazo, sin sospechar que al poco tiempo sería atrapado por el beisbol.

“A los 14 años comencé a jugar beisbol y como era bueno en las ‘perreras’, Manuel Pérez y Mario Solís me convencieron que fuera a jugar a la Juvenil B y allí gané mi primera Triple Corona”, describe Diego sus primeros pasos en la pelota.

Precisamente las “triples coronas” se han convertido en el sello de distinción de Sandino, quien este año consiguió la segunda de su carrera en los campeonatos nacionales de beisbol, igualando una hazaña que únicamente había sido posible para Porfirio Altamirano.

“Me siento orgulloso. No sólo yo, también mi familia, todo con la ayuda del Señor y también de mis compañeros de equipo que han hecho un gran esfuerzo. Todos me creían liquidado y regresar ganando la Triple Corona es muy difícil. Sacá la cuenta que hay 10 lanzadores por cada uno de los seis equipos y yo entre 60 fue el que ganó los principales lideratos. Es un gran mérito”, valora el lanzador derecho de los Tiburones del Granada.

Diego fue el máximo ganador de la temporada regular con balance de 8-0, terminó con la mejor efectividad (1.34) y en la cúspide de los ponchadores (48) para ganar las tres coronas más importantes para los lanzadores. Antes lo hizo, en el 2000, con los Leones.

“Ahora tengo más experiencia y recursos. Aprendí a lanzar por encima del brazo y me ha dado excelentes resultados. Antes sólo tiraba por el lado. Esta actuación no me la esperaba, pero no me sorprendió, porque me preparé al ciento por ciento con la ayuda de José Luis Quiroz. Yo tenía en mente tener un buen año porque sabía que mi brazo está en buenas condiciones”, explica el lanzador caraceño de 32 años.

Sandino está en un segundo aire en su carrera, que muchas veces es tan bueno o mejor que el primero. Allí están los ejemplos de Asdrudes Flores y Freddy Corea.

Con su forma de hablar espontánea y sin tapujos, antes Diego se autonombraba el lanzador número uno de nuestro beisbol, ahora es un poco más cauteloso.

“En realidad, los numeritos dicen que soy el número uno, pero dejame decirte que aquí hay tremendos lanzadores, lo que pasa es que este año quien ha lucido mejor soy yo, pero no podemos negar la calidad de los otros”, dijo.

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