- El panameñomás jonroneroen las Mayores
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Carlos Lee con Houston
HOUSTON/TEXAS
Craig Biggio no ha necesitado más que su propia intensidad para resplandecer al nivel de Grandes Ligas, pero en la noche más importante de su carrera, Carlos Lee le dio un gran empujón para que la celebración fuera completa.
Aún con la jornada memorable de Biggio, quien descargó cinco hits para alcanzar y luego rebasar la barrera de los 3 mil cañonazos, fue Lee, el “caballo” de Agua Dulce, Panamá, quien dio la estocada a los Rockies el jueves 28.
Lee levantó casi del piso un disparo del zurdo Brian Fuentes y lo metió en las Crawford Boxes, un palco especial levantado a 315 pies del homeplate por la zona del letfield en el estadio Minute Maid, el hogar de los Astros.
“Yo fui quien dio el batazo decisivo, pero Biggio fue el jugador del partido, ¿tú entiendes eso?”, pregunta Lee con tono jocoso, mientras atiende a LA PRENSA en el clubhouse de los Astros. “Lo de Craig es histórico”, reconoce.
Pero Lee también hizo historia al convertirse en el panameño más jonronero en las Ligas Mayores con 236, superando por uno al zurdo de Colón, Ben Oglivie, quien acumuló 235 en sus 16 campañas en las Grandes Ligas.
“No estaba muy enterado de esa marca, pero por supuesto que me llena de orgullo. Mis compañeros preguntaban que si tenía la pelota pero la verdad, aún no. Llegar a ese total (236) significa que he tenido una buena carrera”, dice Lee.
Aún cuando algunos consideran a Lee un pelotero unidimensional por ser sobre todo un jugador con escasa velocidad, pobre brazo y defensa aceptable, su bate no ha dejado de tronar desde que llegó a las Grandes Ligas en 1999.
“No es fácil mantenerse produciendo como lo he conseguido hasta ahora, pero gracias a Dios he estado saludable, le he puesto dedicación a este trabajo y he aportado a los clubes con los que he estado”, señala el fornido cañonero.
Desde su debut con los Medias Blancas en 1999, cuando bateó .292, con 16 jonrones y 84 remolques, Lee no ha dejado de batear al menos 24 cuadrangulares y empujar 80 carreras en cada una de sus siguientes siete temporadas.
“El año pasado estuve con los Rangers y ahí conocí a Vicente Padilla. Traté de ayudar al equipo a ir a los play offs, pero no se pudo. Vamos a ver si lo consigo ahora con Houston, pero no nos han salido fáciles las cosas”, admitió.