Vivian Vanessa Pellas, hija del empresario Carlos Pellas. (LA PRENSA/URIEL MOLINA)

La libertad de ser ella misma

Vivian Vanessa Pellas es la única hija del empresario Carlos Pellas. La niña de los ojos de papá creció con dos hermanos varones. Ser la única niña no limitó su libertad, al contrario, Vivian Vanessa admira que desde pequeña su padre le hizo saber que debía ser fiel a sí misma y a sus sueños. […]

Vivian Vanessa Pellas es la única hija del empresario Carlos Pellas. La niña de los ojos de papá creció con dos hermanos varones. Ser la única niña no limitó su libertad, al contrario, Vivian Vanessa admira que desde pequeña su padre le hizo saber que debía ser fiel a sí misma y a sus sueños.

“Él me decía: ‘vos seguí tus sueños’. Eso es muy importante para mí porque hoy en día yo veo que muchos papás presionan a sus hijos para hacer cosas que ellos tal vez no quieren hacer. En cambio él me respeta, como yo me quiera vestir, lo que yo quiera hacer y él siempre confía en mí y me deja ser yo misma, gracias a Dios, por eso soy la persona que soy”, dice Vivian Vanessa. ¿Y cómo es? “Soy muy honesta conmigo misma”.

Y es precisamente la honestidad el valor que más admira de su padre y que más la ha influenciado. “Yo soy una persona súper, súper honesta, a veces demasiado, pero prefiero ser honesta a no serlo”, asegura Vivian Vanessa, de 25 años y recién casada.

Vivian Vanessa afirma que su esposo tiene valores muy parecidos a los de su padre. “Es una persona súper honesta, muy similar a mi papá. Me deja ser yo, nunca me para, confía en mí ciento por ciento. Yo no podría haberme casado con alguien que no confiara en mí o que no me dejara ser como soy, estaría frustrada. Es muy cariñoso, conmigo es un amor y con mis hijos va a ser un padre espectacular, como lo ha sido mi papá con nosotros. Es amable y sencillo… sencillo es muy importante, ¿verdad?”, dice.

El orgullo que siente Vivian Vanessa por su padre se evidencia en la emoción que muestra al hablar de él. ¿Pero es recíproco ese orgullo? “Sí, sí, y él me lo dice. Yo siento que él está orgulloso de mí por la persona en la que me he convertido”, explica.

Vivian hace hincapié en que no son las posiciones que ocupe en un trabajo lo que hace sentir orgulloso a su padre, sino las cualidades que reúne como ser humano.

“Soy una persona honesta, soy sencilla, no ando con cuentos, soy muy cariñosa con mi familia, lo hago feliz a él y a mi familia”, dice.

Este mes del padre, a Vivian Vanessa le gustaría que don Carlos supiera que: “Ha sido el mejor padre del mundo y si yo volviera a nacer quisiera ser su hija de nuevo”.

“Él y mi mamá para mí han sido un gran ejemplo y gracias a ellos estoy donde estoy. Le tengo que dar las gracias a mi padre por la persona que ha sido conmigo, por lo que nos ha brindado, porque él ha trabajado muy duro para llegar donde está”.

Vivian Vanessa dirige el departamento de mercadeo de Flor de Caña para Latinoamérica. Estudió Comunicación y Economía en la University of Southern California (USC), el año próximo viajará a España para estudiar una Maestría en Negocios y Economía.

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