- Si la apelación falla será ahorcado en 30 días
“Alí el Químico”, primo y colaborador del ex dictador iraquí Saddam Hussein, fue condenado ayer en Bagdad a morir en la horca, junto a otros dos dignatarios del antiguo régimen, por la matanza de 182,000 kurdos en Irak en 1988.
Los tres hombres fueron juzgados junto a otros tres altos cargos del régimen por el papel que desempeñaron en la campaña de ejecuciones masivas y los bombardeos con armas químicas en el Kurdistán iraquí (norte), más conocidos como operación “Anfal”.
El Alto Tribunal Penal iraquí sentenció a los tres primeros a la pena de muerte por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Otros dos fueron condenados a cadena perpetua y el último fue absuelto por falta de pruebas.
“Alí el Químico”, fue el último en conocer su condena. El hombre, de 66 años, con la cabeza cubierta por un turbante y ataviado con una túnica tradicional árabe, parecía agotado y escuchó en silencio el veredicto.
El tribunal lo considera culpable de haber ordenado a las fuerzas de seguridad la utilización de armas químicas contra los kurdos.
“Gracias a Dios”, se limitó a decir cuando salía del tribunal tras haber escuchado la sentencia. El ex subdirector de las operaciones militares, Hussein Rachid al Tikriti, también condenado a muerte, no expresó remordimiento alguno.
“Gracias Dios porque seré ejecutado en nombre del valiente ejército iraquí, larga vida a Irak y larga vida al valiente ejército iraquí”, comentó.