- Un grupo de jóvenes se ha propuesto cuidar el medio ambiente, arborizando algunos puntos de Managua, ellos mismos se encargan de comprar los arbolitos y sembrarlos
Hace un mes, un grupo de seis jóvenes comenzó arborizando en barrios de Managua. Según Larry Sandoval, integrante y fundador del grupo recuerda que hace un año, al observar el vigor y la majestuosidad del árbol de ceiba, tomó la iniciativa de reproducirlo. Es por ello que son los árboles de ceiba, caoba y cedro los que utilizan actualmente en su proyecto de reforestación, llamado Yo quiero a mi nación, rescatando a la naturaleza.
“Me encantan estos árboles, para mí es un lujo admirarlos. Además, por su sombra y madera son esenciales para reforestar”, afirma Sandoval.
FE EN LA NATURALEZA
Para Larry no fue fácil comenzar sólo con este proyecto. No contaba ni con el dinero para comprar los arbolitos ni con las herramientas que utilizaría para realizar lo que él cataloga como un sueño: “convertir áreas vacías de la capital en áreas verdes”.
Este joven amante de la naturaleza emprendió su idea de arborización sembrando árboles de ceiba en el barrio Unión Soviética, donde habita. Luego plantó otra ceiba en el bulevar de desvío de los semáforos del siete sur.
Cuenta que cuando los sembró nunca imaginó que iban a crecer tan rápido, pero asegura que en 40 días vio los primeros resultados. “Eso me motivó muchísimo para seguir plantando”, dijo.
Sin embargo, relata que en ese momento la felicidad lo invadió, una pregunta lo inquietó: “¿Cómo hago para comprar tantos arbolitos y arborizar todas las zonas de Managua que están casi desiertas?” Ante las interrogantes decide comentarle a sus amigos más cercanos su idea y pedirles su apoyo.
Sócrates Martínez, profesor de artes plásticas del Centro Cultural Managua, fue el primero a quien habló de Yo quiero a mi nación, rescatando a la naturaleza y afirma que éste lo llenó de entusiasmo y fe para seguir adelante.
QUIENES SON
Larry Sandoval de 20 años, Christian Acevedo de 29 , Sirhock Villegas de 20, Karla de 26, Sócrates Martínez de 34 y Yadder Sánchez de 25, son lo que actualmente conforman el grupo.
Todos son profesionales y admiradores de la belleza y beneficios de los árboles. Entre ellos mismos financian la compra de los arbolitos y se encargan de plantarlos.
Sandoval asegura que fue él quien les enseñó al resto del grupo la práctica de sembrar, pues aprendió cuando era pequeño, “observando a mi vecino don Juan”, recuerda.
MANOS A LA OBRA
Para emprender la tarea, estos jóvenes escogen un lugar de la capital que no sea tan concurrido por niños, para evitar que éstos maltraten y eviten el crecimiento de los arbolitos.
No obstante, lo primero es la firme voluntad de querer hacer algo por el país, dice Larry Sandoval. Después viene lo convencional, una pala y guantes, además de mayas y estacas para proteger la plantación.
El trabajo de este consciente grupo forestal, lo podemos observar en el barrio Unión Soviética, donde sembraron 30 árboles; en el barrio San Luis, en el que hay 60 ejemplares y en los bulevares de Carretera Norte, donde solamente plantaron 3 ceibas.
Afortunadamente, Sandoval asegura que todas las plantaciones no han sufrido ningún daño, pues aparte de sembrarlos, también se toman la tarea de hablar con los pobladores aledaños para que se encarguen de regarlos y de mantenerlos en pie.
En cuanto a la autorización para ocupar los terrenos donde plantan, la Alcaldía les ha dado el permiso necesario para ello.
MÁS PLANTACIONES
Para el próximo martes, tienen planeado sembrar unos 68 árboles de ceiba, caoba y cedro en el bulevar frente al Centro Cultural Managua.
Sin embargo, Larry comentó que les gustaría trasladarse a otros departamentos del país y que su prioridad actual es Boaco, el que asegura que paradójicamente lo llaman el departamento bosque.
“Para expandir nuestro proyecto a otras zonas de Nicaragua nos gustaría aliarnos con otros jóvenes y buscar patrocinio, pero lamentablemente hasta ahora no hemos podido”, expresó Sandoval.
Además, manifestó que no están aliados con ninguna organización ambientalista, que son un grupo único y autosostenible.