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SORPRENDEN AL MEXICANO CASTILLO
Las Vegas/Ap
El británico Ricky Hatton conectó el sábado un potente gancho al hígado en el cuarto asalto, para derribar a José Luis Castillo y poner fin a un combate encarnizado, en el que conquistó el título de los superligeros por la Organización Internacional de Boxeo (OIB).
En una pelea entre los dos púgiles considerados los mejores de la división, el mexicano Castillo recibió el duro impacto y puso una rodilla en la lona. Recibió la cuenta de 10 del referí Joe Cortez, sin lograr levantarse. La contienda concluyó a los 2:16 minutos del episodio.
Hatton, quien dio quizás la mejor pelea en su carrera, saltó para celebrar, mientras los espectadores, en su mayoría británicos, lo ovacionaban y cantaban a coro.
El británico permaneció invicto en 43 peleas, al resolver un reñido combate pactado a 12 asaltos mediante el efectivo golpe. Se apuntó así su 31 nocáut, luego de no lucir en sus dos compromisos anteriores.
“Creo que esta noche di lo mejor que tengo”, dijo Hatton. “No creo que en mis dos peleas pasadas haya habido tanta emoción como en esta”.
Hatton asestó más golpes que Castillo, pero no había un indicio claro de que le hubiera causado daño al mexicano hasta que propinó el zurdazo que pareció sacarle el aire a su rival.
“Fue un golpe perfecto”, dijo Castillo. “No me pude levantar”.
Desde el campanazo inicial, Hatton tomó la iniciativa del combate, acercándose a Castillo para lanzar sus golpes. Ello derivó en que ambos contrincantes se sujetaran en muchas ocasiones, tantas que Cortez debió detener las hostilidades a la mitad del primer episodio para hacer una advertencia a los dos púgiles.