CORRESPONSAL /NUEVA GUINEA
La delegada del Ministerio de Salud en Nueva Guinea, Nicolaza Jarquín, informó que evitaron a cualquier costo que personas trasladasen a sus casas cantidades de queso que habían sido abandonadas en el basurero municipal de la ciudad, con el fin de evitar múltiples enfermedades en personas que posiblemente lo consumieran.
Recientemente apareció una cantidad de queso aún no determinada en el basurero municipal, lo cual puso en riesgo la salud de las personas que pudieron haberlo comido.
Jarquín comentó que el queso fue fumigado con diesel y la gran mayoría fue enterrada en presencia de la Alcaldía, para evitar que las personas se lo llevaran.
La funcionaria reaccionó molesta por la irresponsabilidad de las personas que mandaron a botar al basurero el queso sin consultar con el Ministerio de Salud ( Minsa).
Luego de investigar el caso, se conoció que la persona que mandó a botar el queso fue el propietario de la quesera El Zapote, Miguel Benítez, quien admitió la irresponsabilidad que cometió, por lo que pidió disculpas a la representante del Minsa y prometió no volverlo a hacer y alegó ignorar que para botar el queso en el basurero había que notificar previamente al Minsa.
Médicos consultados dijeron que las personas que consumen un queso descompuesto podrían sufrir vómitos, dolores abdominales y hasta dolores de cabeza.