La multiplicación de proyectos para la producción en Brasil de etanol, un combustible de origen vegetal, ha provocado que el valor de las tierras destinadas a la caña de azúcar se dispare.
En abril el precio de la hectárea en el campo alcanzaba en promedio unos 1,700 dólares, su máximo histórico en Brasil, informó el diario O Globo.
En el mismo mes del 2004, cuando la soja era la vedette de los cultivos, la hectárea costaba poco más de 1,500 dólares a la cotización actual.
Durante los últimos doce meses, la valorización de la tierra fue de 11.64 por ciento, pero en ciertas regiones el alza ha sido bastante superior, llegando a más del 80 por ciento.
Brasil es el primer productor mundial de etanol a base de caña de azúcar.