- Lesbia Molina ha creado junto a su familia, una de las relojerías y joyerías más prestigiosas del país: Gertsch & Molina
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Amable y con una sonrisa sincera siempre en sus labios podemos encontrar a Lesbia Dolores Molina Sediles, propietaria de la relojería y joyería Gertsch & Molina, quien heredó sus habilidades en los negocios de su tía María Luisa.
Cuenta que cuando era una niña, su tía la llevaba a la relojería donde le ayudaba a empacar regalos, luego la ascendieron a cajera, pero lo que más le encantaba a ella era ver el gusto con que su tía atendía a la clientela.
Un poco antes del terremoto de 1972, su tía la envió a Suiza a estudiar relojería, ya que vio en ella las cualidades para esa profesión, estando allá, se enamoró de quien es su esposo y decidieron quedarse a vivir allá por doce años. En 1990, regresaron al país y junto a sus hermanos decidió reabrir lo que fue la relojería que había cerrado en 1982, pero luego hubo algunos cambios y quedó como única propietaria.
Yo tenía que quedarme siempre en la tienda y me traía a mis hijos después que salían del colegio, de esta forma se fueron encariñando con la tienda y actualmente mi hijo mayor se encarga de la administración del negocio, cuenta muy orgullosa.
Expresa que una de sus características es ser obstinada y cuando se propone algo, llega hasta el final. Una de sus metas desde el inicio fue hacer de la tienda el mejor taller de relojería para dar un servicio integral a sus clientes y hoy ya lo ha cumplido. Sin embargo, afirma que su más grande satisfacción son sus hijos. Son mis dos grandes maravillas porque son profesionales, honestos y aprendieron a trabajar desde chiquitos. Además, me satisface ver a mi familia unida, voy a cumplir 30 años de casada, expresa.
Afirma que una de las cosas que hace a la mujer exitosa es la perseverancia, la tenacidad y todas las ganas que le ponga a lo que le gusta hacer.