(LA PRENSA/CORTESÍA CANAL 2)

André no tiene límites

En Bellísima, las traiciones y las hipocresías siguen a la orden del día. Julia tiene que salir de su empresa y de su casa y dejarlas en manos del canalla de André, y todos los empleados que se suponen eran fieles a ella, incluso Alberto. Todos ellos ahora le profesan lealtad al sinvergüenza. Pero no […]

En Bellísima, las traiciones y las hipocresías siguen a la orden del día. Julia tiene que salir de su empresa y de su casa y dejarlas en manos del canalla de André, y todos los empleados que se suponen eran fieles a ella, incluso Alberto. Todos ellos ahora le profesan lealtad al sinvergüenza. Pero no crean que Julia se puso a llorar y se conformó con la derrota; por el contrario, ahora está más segura y fuerte que nunca y juró recuperar todo.

Pero lo más sorprendente de la semana es que el descarado de André, después de que desapareció de escena por unos días, reaparece, busca a Julia y le confiesa que su error fue enamorarse de ella, le propone que huyan, que se vayan lejos porque es la única salvación para ambos, pero ella le pone como condición que le confiese quién es la persona que quiere acabar con ella, porque ya está casi segura de que todo no fue obra de André sino de alguien que la odia mucho; por supuesto, ella ni se imagina quién es pero estoy casi segura que es Bía.

Éricka, como siempre, anda como una desequilibrada pero le platica a Julia sobre el expediente de la vida de Alquilino, el padre de André, donde decía que era un asesino. Con todo eso, Julia llega a la conclusión de que no puede luchar de frente, así que luchará desde las sombras, con la ayuda de Victoria que tiene algunas de las acciones de Bellísima.

Pero, además Éricka, por ahora se está saliendo con la suya, está embarazada y obliga a André a que la acepte en la casa; por ahora él la acepta pero se supone que nadie puede saber del embarazo, la verdad no sé de quién quiere ocultarlo, si de Julia o de su cómplice, porque a ella también le miente.

Por su parte, Cemil anda desesperado porque Mónica no cree en lo que realmente pasó el día de la boda y lo peor es que creo que la perdió para siempre, porque ella anda muy entusiasmada con Alberto; incluso, pasan un día en la playa y se dan algunos besos, al parecer está muy perturbada por él y creo que se van a casar.

Por otra parte, Cemil también sufre por su hijo porque ya se enteró que anda de noviazgo con Ornela. Giovana es otra que no halla qué hacer porque está enamorada del primo pero piensa que si le hace caso a su corazón puede arruinar su carrera, lo peor es que busca consejo en la persona menos indicada, en Karen, que está buscando la oportunidad para llevársela a la agencia que se supone van a abrir, pero lo que esta traidora no sabe es que Rebeca ya está en conversaciones con el representante de Splendor.

Suzi anda desesperada porque no quiere ser una mesera toda su vida, así que va a la supuesta agencia de modelos y se saca unas fotos sin ropa, después se arrepiente, pero es demasiado tarde y lo único que hace es llorar, todos se muestran preocupados por ella, pero no dice nada de lo que le está pasando, la única que sabe es María José, que por supuesto, por lealtad a su amiga no dirá nada, así que lo más probable es que se la lleven y la prostituyan al igual que hicieron con Tahís.

Pascual anda muy feliz con Victoria, pero ella se está dando cuenta de que algo pasa con él y con Safira porque a toda costa él quiere evitar que se encuentren, además la actitud de los dos es muy sospechosa cuando se encuentran, ella se exhibe y él se molesta, así que esa relación no va a llegar al altar. Seguimos en suspenso.

Nosotras

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