Lindsay Lohan ingresó nuevamente a un centro de rehabilitación luego que sufrió un accidente vial, fue arrestada por manejar ebria y fue fotografiada postrada en el asiento trasero del vehículo de una amiga.
Lohan, de 20 años, “ingresó por voluntad propia a una instalación médica de rehabilitación intensiva”, dijo su publicista, Leslie Sloane Zelnick, en un comunicado.
“Debido a que se trata de una cuestión médica, rogamos a la prensa que tome en cuenta la gravedad del asunto y que respete la privacidad de Lindsay y de los demás pacientes en esa institución”, añade.
Esta es la segunda vez que Lohan ingresa a uno de estos centros este año. En enero la actriz dijo que lo había hecho para recibir tratamiento por abuso de substancias. “Fue tan extraño que yo haya ido a un centro de rehabilitación”, declaró a la revista Allure en su edición de mayo. “Siempre dije que moriría antes de ir a rehabilitación”.
Lohan fue arrestada el sábado por la mañana por presuntamente manejar intoxicada, luego que se subió con su auto a una acera y chocó contra un arbusto en el bulevar Sunset.
Testigos llamaron a la policía, pero los agentes que acudieron al lugar del accidente no encontraron a Lohan ni el vehículo, dijo el teniente Mitch McCann, de la policía de Beverly Hills.
“Rastreamos el auto hasta un complejo de apartamentos cercano y rastreamos a la señorita Lohan hasta el hospital Century City”, explicó el funcionario.
Agentes que investigaron el accidente también hallaron una substancia tentativamente identificada como cocaína.
El caso sigue bajo investigación, agregó McCann.