- Román “Chocolatito” González impresionó en el reciente Festival KO a las Drogas, noqueando en el primer asalto al experimentado venezolano José Luis Varela. Y promete brindar más actuaciones similares, hasta lograr su sueño: ganar un título mundial para sacar a su familia de la pobreza, una historia que se repite mucho en el boxeo
ROMÁN “CHOCOLATE” GONZÁLEZ, EL MEJOR PROSPECTO DEL BOXEO NICA
El boxeo ha sido todo en la vida de Román Alberto González Luna, un humilde muchacho de 19 años del barrio La Esperanza, en Managua, que desde muy pequeño se vio casi obligado por su padre, el ex boxeador Luis González Rojas, a lanzar sus primeros puñetazos.
Pero con el paso del tiempo, el “Chocolatito”, como más se le conoce, le fue tomando sabor a esta ruda profesión hasta convertirse hoy día en el más grande prospecto del boxeo profesional nicaragüense.
Y la verdad es que no resulta descabellado calificar a González como la más grande figura de futuro de este deporte a nivel nacional, porque ha noqueado a sus primeros trece rivales que ha enfrentado, con mucha clase, fortaleza y una llamativa línea de boxeo que ha provocado muchos comentarios positivos de los entendidos en la materia.
Lo demostró hace dos semanas, cuando noqueó en sólo el primer asalto al venezolano José Luis Varela, un duro peleador que venía de caer en 12 rounds con el puertorriqueño Iván Calderón, el invencible campeón mínimo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
González brilló tanto, que ya se ubica como un potencial Campeón del Mundo, duradero y con capacidad para dominar las divisiones pequeñas, como en su momento lo hizo Rosendo Álvarez en mínimo y minimosca.
“Han estado hablando muchas cosas buenas de mí, que vienen ofertas de Japón y de otros países, pero tenemos que ver muy bien todo con don Silvio Conrado (su apoderado) y Alexis Argüello”, comentó González, cómodamente sentado en una silla metálica, en el porche de piso de tierra de la casa de sus padres en el barrio La Esperanza.
“Me siento contento, muy feliz de todo lo que he hecho… Toda mi familia me estaba apoyando, celebré un ratito, pero regresé rápido al gimnasio para mantenerme en forma”, explicó González.
¿Todos pensamos que la pelea con Varela sería difícil para vos?
Yo también lo pensaba, porque le peleó 12 rounds a Iván Calderón. Pero yo me lo volé en el primer asalto, me quedé asustado, pero eso significa condiciones. Pienso que hice un buen papel y gracias a Dios que salí bien.
¿Vos pensabas que la pelea se iría hasta el límite, es decir, la ruta completa?
Pensé que iba a pelear hasta el quinto round, porque él (Varela) se movía mucho. Pero es un muchacho que no pegaba y cuando me dio la oportunidad de meterle golpes, aproveché. Miré que le dolió mucho un gancho que le conecté y por eso lo ataqué hasta terminarlo.
¿No sos de la idea de aguantar mucho a los rivales?
Mucha gente me ha dicho que los deje disfrutar las peleas, dicen que me quieren ver pelear más, pero eso no es así, yo hago mi trabajo porque cualquiera me puede partir o darme un golpe para tumbarme. Cuando miro que puedo noquear rápido a un rival, lo hago.
¿Te programás para acabar la pelea en el primero o segundo asalto?
No, porque si me da chance de noquear rápidamente lo hago. Si me pongo a esperar, me puede ir mal. Para eso me entreno mucho, para hacer las cosas bien.
¿Qué tanto has tomado el ejemplo de Alexis Argüello?
Mucho de todo lo que dice. Alexis nos ha enseñado mucho sobre entrenamiento. Un día que estábamos entrenando me dijo que tirara y tirara golpes, yo me cansaba, pero después cuando estaba en la pelea no me cansaba para nada.
¿Muchos creen que Alexis se pone muy exigente con los peleadores?
Alexis conoce mucho de entrenamiento, por algo fue Tricampeón del Mundo. Me ha enseñado a tener una buena dieta y he aprendido muchas cosas buenas de él. Mucha gente dice que Alexis era una bestia para entrenar y eso es lo mejor para llegar a ser un Campeón del Mundo.
¿Veo que has copiado mucho el estilo de Alexis?
Sí, porque miro muchas de sus peleas. He visto las peleas con el “Púas” Olivares, Escalera, Pryor, Kobayashi, han sido muchas peleas de Alexis. Hay que ver todas las peleas que uno pueda, porque se aprende de De la Hoya, Trinidad, de muchos campeones.
¿Alexis te ha regañado fuerte en algunas ocasiones?
Sí, una vez en una conferencia en el Hotel Las Mercedes llegué tarde y me regañó delante de todos. Esa vez no sabía de la conferencia, mi papá no me dijo. Otra vez llegué al gimnasio después de una pelea y como pasé sin saludarlo porque estaba en la oficina, también me regañó. Me dijo que el que mandaba era él.
¿No te diste cuenta que estaba ahí?
Alexis estaba sentado en la oficina, pero yo pasé rápido, no sabía porqué me fui a entrenar de una vez. Yo estaba chavalo, me he criado en la calle y no sabía muchas cosas. Hoy he aprendido mucho de mucha gente lo que es el respeto a los mayores.
¿Cómo te sentís en medio de tanta promoción?
Hay veces que me siento impactado y en veces no. Siento que me estoy acostumbrando a esto, pero todo se debe a Dios que me ha bendecido. Pienso que cuando uno tiene a Dios de su lado, trata de ser lo más humilde posible.
¿No cualquiera puede asimilar que se hable tanto de uno?
Me emociono, pero trato de hacer las cosas mejor con más disciplina, dar mejores peleas y entrenar todos los días.
El boxeo sobre los estudios
Cuando el “Chocolatito” González decidió dedicarse a tiempo completo al boxeo profesional, poco a poco fue dejando los estudios porque le resultaba muy cansado asistir a las aulas después de una carrera matutina de hasta 12 kilómetros, sin mencionar el entrenamiento vespertino de dos o tres horas.
Por esa razón, apenas pudo cursar el primer año de secundaria en el Instituto Benjamín Zeledón, pero pretende volver pronto a las aulas porque aspira estudiar cursos de computación y hasta inglés, si es que algún día le toca viajar fuera de nuestras fronteras.
¿Nunca te has arrepentido de dejar los estudios para dedicarte al boxeo?
De verdad no. Es una lucha dura esto del boxeo, porque se deja muchas veces a la familia, se deja temprano la cama, la dieta que te obliga a comer muy poco. Pero eso es parte del trabajo y como todo cuesta en esta vida, lo mejor viene después cuando llegan los buenos resultados.
¿Soñás en ser Campeón del Mundo?
Sí sueño ser campeón del mundo. Antes peleaba por pelear, pero ahora digo que voy a ser campeón y hasta el día de hoy me siento contento por todo el trabajo que he hecho. Luchando, levantándome todos los días para correr y entrenar, solo así seré campeón.
¿Hay quienes creen que podría ser como el mexicano Ricardo “Finito” López?
Tal vez no como él, porque el “Finito” es grande, fue un peleador muy vivo, rápido, pero cada día uno va aprendiendo más. Me gustaría ser como el “Finito”, Alexis, Rosendo, Trinidad o De la Hoya, porque son grandes boxeadores y eso se consigue luchando diario.
¿Se te han subido los humos alguna vez?
A veces sí, cuando hago cosas que no se deben hacer. Pero siempre trato de ser el mismo “Chocolatito” de siempre con toda la gente.
Con el deporte en la sangre
Román González dio sus primeros golpes en el boxeo casi obligado, porque su padre Luis González Rojas, un ex boxeador, lo comenzó a entrenar desde la corta edad de 8 años.
El popular “Chocolatito” se inclinaba más por el futbol, un deporte que practicaba con todos sus amigos en el barrio La Esperanza, de Managua.
Al “Chocolatito” tampoco le agradaba la idea de golpear a los contrincantes, pero poco a poco le fue cogiendo sabor a este deporte y desde los 11 años se alineó, entrenando en un gimnasio para seguir una vieja tradición familiar, porque Francois González, calificado como el mejor estilista en la historia del boxeo nicaragüense, es su tío abuelo.
También fueron boxeadores su tío Rogelio “Chocolate” González, Cali González, entre otros. “No conozco mucho a mi familia, pero sí me han hablado mucho de los boxeadores que hemos tenido”, comentó.
¿Sin dudas, el boxeo no surge de la noche a la mañana?
Sí, el boxeo es algo que viene en la sangre. Es algo natural, porque cuando Alexis estaba en el gimnasio me enseñó todas las combinaciones que había aprendido y yo lo hice con más rapidez. El “Ratón” Mojica también me enseñó a tirar el gancho.
¿Tu boxeo es bastante natural?
Sí porque mi familia es de boxeadores. Mi papá fue peleador, mi tío, mi abuelo. Ya venimos en la sangre con esto del boxeo.
¿En qué momento te gustó el boxeo?
Cuando peleábamos en el barrio y le inflamaba los ojos a los chavalos. Mi papá me mascoteaba, pero no me gustaba nada de eso. No me gustaba ni ver las peleas de Mike Tyson, pero con el tiempo me di cuenta que este deporte iba a ser el mío.
Aparte de su padre, González agradece mucho el respaldo de Alexis Argüello, de su apoderado Silvio Conrado Jr., los entrenadores del gimnasio Róger Deshón, entre ellos Gustavo Herrera, y Eduardo Altamirano, conocido como “Vitoca”, quien lo ha apoyado desde hace mucho tiempo.
“Pienso que llegaré hasta donde Dios quiera en el boxeo. No pensaba llegar tan lejos, pero voy a trabajar más duro para lograrlo”, dijo González, quien no está casado, pero es padre de una pequeña niña de 3 años, nacida de una relación con una joven mayor que él.
El “Chocolatito” realizó un total de 87 peleas en el boxeo aficionado, perdiendo sólo en una ocasión con el experimentado Saúl Baca, aún miembro del Ejército de Nicaragua.
Actualmente lleva 13 en el boxeo profesional, con igual cantidad de nocauts. Y aunque su nombre suena con mucha fuerza, asegura que trata de mantener los pies sobre la tierra.
“Me siento feliz de las cosas que he hecho, pero lo más importante es estar con mi familia. Es lo mejor de mi vida y por eso lucharé para llegar hasta donde quiero”, finalizó el popular “Chocolatito” González.