- Precio del barril de crudo se reduce en US$1.59 dólares, pero reservas en EE.UU. aún son bajas
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El precio del petróleo de Texas bajó ayer un 2.4 por ciento y regresó al nivel de 64 dólares, pero la gasolina se encareció un dos por ciento al persistir la inquietud acerca de si el nivel de oferta compensará el alza en la demanda.
Al finalizar la actividad en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), de referencia para Nicaragua, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en julio restaron 1.59 dólares al precio anterior y quedaron a 64.18 dólares el barril (159 litros).
Los contratos de gasolina para junio terminaron a 2.3569 dólares/galón (3.78 litros), después de añadir cuatro centavos.
El valor de los contratos de gasóleo de calefacción para ese mes quedó en 1.9291 dólares/galón, un nivel similar al del miércoles.
RESERVAS CON RESULTADOS MIXTOS
En Estados Unidos las reservas de crudo han ido en aumento en las últimas cinco semanas y llegan a un total de 344.2 millones de barriles.
El panorama es menos optimista en el caso de la gasolina, pues el total almacenado es inferior en 14.5 millones de barriles o casi un siete por ciento al volumen de hace un año.
Ese panorama inquieta al mercado por ocurrir a escasos días de que comience en Estados Unidos la época en que aumenta con fuerza el consumo de gasolina, como consecuencia de un mayor número de desplazamientos vacacionales.
Desde comienzos de mayo se aprecian signos de que las refinerías han intensificado su ritmo de actividad y aumenta la producción de gasolina, pero las empresas operan aún por debajo de los niveles que se consideran adecuados en esta época.
En la última semana evaluada hasta ahora por el Departamento de Energía (DOE), la que concluyó el 18 de mayo, las refinerías operaron al 91.1 por ciento de capacidad, lejos aún de un nivel entre el 93 y el 95 por ciento que cabría esperar en esta época del año.
Al mercado llegaron ayer más noticias de algunos problemas en las actividades de una refinería de ConocoPhillips en el Estado de Luisiana y en otra de la compañía Valero en el Estado de Texas, lo que tiende a aumentar el nerviosismo del mercado y a presionar al alza al precio de la gasolina.