- Restricciones se aplicarán durante junio y octubre
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de El Salvador anunció ayer una veda para la pesca de camarón marino en el período del 1 al 30 de junio próximo con el fin de proteger la reproducción de la especie.
Boris Zelada, encargado de Comunicaciones del MAG, informó a ACAN-EFE que ese período de prohibición para la pesca de camarón constituye una primera fase, ya que se impondrá otra del 1 al 31 de octubre próximo, con el mismo objetivo.
Según informes del Centro de Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura (Cendepesca), en esos períodos se reproduce el camarón marino y durante el período de veda sólo podrá comercializarse el extraído de aguas dulces o producidos en granjas, así como los que se encuentren congelados en bodegas autorizadas por el MAG.
La medida, que da cumplimiento a la Ley General de Ordenación y Promoción de la Pesca y la Acuicultura, entrará en vigor a la medianoche, hora local (06.00 GMT) del 1 de junio y concluirá a la misma hora del día 30, en toda la costa salvadoreña, en el Océano Pacífico.
Zelada dijo que la veda afecta a 23,000 pescadores artesanales y su cumplimiento será vigilado por la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Naval.
ESTRICTA VIGILANCIA
Indicó que la importación de camarón no será restringida durante el período de veda, pero habrá un estricto control en las aduanas, ya que no se podrá comprar en Nicaragua, donde está vigente la prohibición para la pesca del crustáceo.
El camarón es uno de los tres productos tradicionales de exportación de El Salvador y, según estadísticas del Banco Central de Reserva, las ventas al exterior han experimentado un continuo descenso en los últimos años.
En 2003 las exportaciones de camarón sumaron 11 millones de dólares, en 2004 alcanzaron cinco millones, en 2005 ascendieron a tres millones y el año pasado a dos millones de dólares.
Los períodos de veda para la pesca de camarón marino anunciados ayer serán impuestos por el MAG por sexto año consecutivo y, según informes oficiales, han dado resultados positivos para la conservación de la especie.
Vedas similares se aplican en Nicaragua y Honduras, países que junto a El Salvador buscan aprovechar de forma sostenible los recursos pesqueros y acuícolas.