- El talento se cultiva. Educar artistas no es tarea fácil pero la dedicación de los padres, sumada a las
habilidades de los hijos, ayudan a cosechar un artista en potencia
Al inicio puede comenzar como un simple juego y de repente las cosas toman otro rumbo. Lo que comenzó como simples trazos en un papel, sacar sonidos de todo lo que suene o bailar en la sala de la casa, puede ser en el futuro, la forma de que el niño o la niña proyecte sus emociones.
A través de una pintura, de una melodía o de un dibujo, el niño expresa su interior y su realidad, eso le permite tanto a los padres, como al sicólogo y al maestro de aula determinar si hay algún conflicto interno que puede ser un obstáculo para el desarrollo social, cognitivo y afectivo en dependencia del ciclo de desarrollo en que se encuentre, dice la licenciada en pedagogía, Johana Tórrez Mendoza, directora del centro de reforzamiento escolar Mi Pequeño Delfín.
En ciertos artes hay niños que poseen habilidades innatas, sin embargo, todos tienen ciertas premisas que si son estimuladas adecuadamente por los padres, pueden llegar a desarrollarse.
Respete sus gustos
Cada uno de los padres debe organizar su tiempo y compartir con su hijo para reconocer qué tipo de habilidades, aptitudes y destrezas tiene el niño y de qué manera puede potenciarlo. Los padres deben estar atentos a todas las manifestaciones de la vocación por el arte que presente su hijo, las cuales se irán expresando a medida del grado de desarrollo.
Al momento de motivar a su hijo es importante que no lo obligue ni le imponga sus gustos. Reynaldo Hernández, pintor y profesor de un taller infantil de pintura aconseja que no utilice esta actividad como una forma de premiar o castigar y que tras el inicio de las clases de pintura, espere un tiempo para saber si realmente le gusta. Es importante que el niño acuda a la actividad con ilusión y voluntad. Las actividades artísticas sirven para que los niños aprendan a superarse y arriesgarse, dice Hernández.
Debe reconocer que los niños son seres independientes, tienen su propia individualidad y son distintos a nosotros.