- La industria nicaragüense todavía está a la expectativa de las medidas que tomará el Gobierno para apoyar el desarrollo de este sector de la economía. El presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), Mario Amador, cuestiona el doble discurso que maneja el Gobierno
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El sector industria, según el más reciente Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) publicado por el Banco Central de Nicaragua (BCN), confirma que cerró con un crecimiento del 4 por ciento en febrero, frente al dos por ciento de enero.
Hasta la fecha el rostro de Amador se ha conocido desde el Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), como su gerente general y desde donde han desarrollado una campaña sostenida para promover el consumo de azúcar a nivel nacional. No ha sido un trabajo fácil, ante los estigmas contra este producto relacionados a la salud.
Le toca asumir la dirigencia de Cadin en un momento histórico diferente, con un gobierno al que demandan señales más claras y que, por demás, consideran que maneja un doble discurso: “Uno para las masas y otros para los empresarios”, dice.
El panorama para la inversión no ha cambiado con el nuevo gobierno, sostiene, pero siguen monitoreando de cerca todo lo que tiene que ver con ellos y cada paso que el Gobierno da.
“Podríamos decir que hay excelentes oportunidades por un lado y grandes amenazas por otro lado”, asegura tras recordar que las inversiones de la industria son a largo plazo.
No obstante impulsa un espíritu más práctico, al asegurar que la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), integrada también por Venezuela, Bolivia y Cuba, abre nuevas oportunidades para la empresa privada nacional, ya que los países signatarios de este convenio son fuertes importadores de alimentos.
¿Cuál es el panorama del sector industrial actualmente?
Es un panorama que lo podríamos ver desde diferentes ópticas. Podría ser muy positivo si lo vemos como un país que se está abriendo a las oportunidades de comercio internacional; pero podría ser muy negativo si vemos y se cumplen la premoniciones o los anuncios que han hecho en el mercado (ambiente) de que van a haber nuevos impuestos, que hay revisiones de diferentes órdenes para las relaciones entre el sector privado y el sector público nacional. Entonces podríamos decir que hay excelentes oportunidades por un lado y grandes amenazas por otro lado.
A propósito de esto último siempre se habla de que muchas empresas no pagan impuestos, pero no se dice nunca quiénes son específicamente las que no lo hacen, de ser así. ¿Hay un análisis de fondo sobre esta situación?
Los que más tienen son los que pagan más en Nicaragua. Digo los que tienen más, porque el que tiene trabajo tiene más que el que no lo tiene. ¿Quiénes pagan impuestos aquí?: las empresas formalmente establecidas y los trabajadores asalariados, somos los únicos que pagamos impuestos en Nicaragua.
Fuera de eso hay un sector muy grande que no paga impuestos. A vos de tu salario te quitan retención de IR (Impuesto sobre la Renta), te quitan seguridad social. La empresa a la que vos le trabajás tienen libros contables, tiene que pagar anticipo de IR, impuestos municipales, impuestos sobre bienes inmuebles que la convierten en un contribuyente. Por ejemplo, hay negocios que están en el régimen de cuota fija que es irrisoria a lo que vos pagás como asalariado.
Hay otros como la tienda de los militares que no pagan impuestos. Es cierto que los militares deberían tener sus beneficios, no tengo nada en contra de eso, pero a la tienda de los militares llega una gran cantidad de gente y lo podés ver como periodista, la gran cantidad de gente que hacen compras no tienen nada que ver con los militares. Allí entra cualquier cantidad de personas que no tienen nada que ver con los militares.
Entonces ese tipo de beneficios son los que se deberían revisar y no decir que, como el Diario LA PRENSA es un diario formalmente establecido y paga impuesto, a ese cobrémosle más. Le estás sacando más sangre a quien ya no tiene para dar más, cuando hay sangre para sacar de otro lado.
Pero al hacer el balance ¿qué tan negativas son estas amenazas de las que habla?
Mirá las empresas siguen invirtiendo, sobre todo en el sector industrial, porque el sector industrial hace planes que van más allá de un período de gobierno y que trascienden un año específico. Por ejemplo, los ingenios azucareros hacen inversiones en proyectos de cara a 10 ó 15 años de maduración. Cuando son inversiones pequeñas, en el sector comercial por ejemplo podés hacer planes de invertir en el corto plazo, porque este producto lo vendés en uno o dos meses, pero en el sector industrial no podés decir lo mismo porque son inversiones que se hacen en períodos más largos.
¿Qué tiene que hacer entonces un industrial que tiene una inversión establecida? buscar cómo sacarle la mayor productividad posible, enfrentar todas las adversidades para hacer bien su inversión, inclusive si hace falta más inversión para sacar más producción del sector en el cual está involucrado hay que hacerla.
Un sector del que no se puede salir fácilmente
Exactamente. Vos no podés comprar una fábrica, la industria lechera de Centrolac, por ejemplo, no la podés cerrar porque llegó un nuevo gobierno. ¿Qué hacés con esa inversión?. Si sos comerciante y comprás caramelos y en un momento decís ya no importo y no se ha perdido nada. Pero si soy un industrial ya establecido y tengo millones de dólares invertidos, pegados al suelo, no puedo quitarlos y dejar de producirlos o de trabajarlos en ese momento.
Entonces el sector industrial tiene que ser tratado de forma diferente a otros sectores. Por ejemplo, el sector de la construcción fácilmente agarra sus equipos y se los lleva a otra parte a trabajar. Si tengo un tractor para construir carreteras aquí, también puedo construir carreteras en Costa Rica o simplemente lo guardo y no se me deteriora. No está trabajando, no está pagando, no tiene costo, el costo fijo es básicamente una inversión que quizás ya la amorticé. Pero si se trata de una caldera tengo que pagar IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) sólo por tenerla allí, anticipos de IR mes a mes sobre una renta que no he tenido, tengo que pagar una cantidad de cosas como industrial que tengo que hacerlas por fuerza y que me obliga a mí mismo a echar a trabajar las plantas y poner a trabajar la empresa. Eso nos pone de forma diferente a otros sectores.
¿Cómo siente que son tratados entonces?
No somos tratados de forma diferencial, más bien en muchos casos somos vistos como un sector difícil de tratar. En los tratados de libre comercio pedimos algunas preferencias, algunas condiciones, protección que permita competir con facilidad de cara a otros sectores y otros países con mejores economías de escala, o que tienen mejores sistemas económicos en general y eso nos ubica como un sector diferente.
¿Cómo evalúan las políticas del Gobierno?
El sector está trabajando, no puede dejar de hacerlo, no puede cerrar las fábricas. Tenés que aclarar la certidumbre de que el país va a seguir un rumbo específico, hay buenas señales. El presidente del Banco Central de Nicaragua está negociando con el Fondo Monetario Internacional (un nuevo programa económico).
Pero pareciera que hay un gobierno de dos pisos. Un gobierno que dice cuestiones populistas, pero que hace cuestiones reales, basado en hechos reales y que trabaja más en el camino correcto. Pareciera que tenemos un doble discurso, uno populista y otro que señala que el gobierno está haciendo las cosas más o menos ordenadas. Decimos cuestiones para calmar el clamor popular, pero nos reunimos con el sector empresarial y actuamos en función de lo que el empresariado está requiriendo.
Ahorita son un sector estable, incluso han crecido.¿ Cuáles son las industrias más pujantes del país?
La agroindustria es la que más está creciendo. Te puedo decir Centrolac, por ejemplo, que es una agroindustria nueva láctea. También están las inversiones que hicieron los ingenios, son inversiones nuevas, las maniceras que están invirtiendo constantemente, son procesos agroindustriales nuevos. Aparte de eso algunas zonas francas también están invirtiendo en el desarrollo de la economía. Están las industrias tradicionales que también hacen aportes importantes como el sector farmacéutico, que está invirtiendo en Granada, es una inversión de más de un millón de dólares. Este panorama hace que el sector esté siempre invirtiendo y creciendo.
¿A propósito de los Tratados de Libre Comercio cuál es la visión que ustedes tienen sobre cómo se ha negociado en el pasado y como ven venir el de la Unión Europea?
En algunos momentos de las negociaciones permitieron la participación tangencial del sector privado. Te digo tangencial porque cuando se estaba negociando el DR-Cafta (con Estados Unidos) nosotros como sector privado nicaragüense fuimos de los que más participación teníamos con el sector gubernamental, pero lo que hacíamos era escuchar lo que nos informaba el sector político. Es cierto que nos comunicábamos y en ciertos casos coincidimos con los negociadores pero participamos en períodos muy cortos. Por ejemplo, el famoso Recauca (Reglamento del Código Aduanero Uniforme Centroamericano), que los gobiernos están negociando desde hace tiempo, van a llamar al sector privado y van a decirle: “bueno este es el Recauca, ya nos reunimos con ustedes hoy en la mañana de 8 a 12 del día, ¿qué opinan de esto?” Participamos sin incidir, no necesariamente incidimos.
¿De pasadita entonces?
Tal vez no sea la intención. Nosotros hemos tenido una excelente relación con el sector público, pero las condiciones mismas de las negociaciones obligan al sector gubernamental a no darte la participación que deberíamos tener y los sectores privados no tenemos la estructura necesaria para tener una participación amplísima en estos procesos de negociación. En Guatemala desde hace dos meses se nombró al jefe negociador del sector privado para las futuras negociaciones con la Unión Europea. Aquí cuando estábamos negociando el DR-Cafta teníamos a Oscar Alemán, que estaba nombrado en el Cosep (Consejo Superior de la Empresa Privada), que era la persona que manejaba las relaciones del sector privado. Guatemala tiene dos meses de haber nombrado a Fanny Estrada, la jefa negociadora y ella está reuniéndose con los embajadores, con los diferentes sectores para empezar a escuchar inquietudes, pero aquí en Nicaragua todavía estamos pensando si se hace, o no se hace, si trabajamos o no trabajamos.