- La pintora mexicana, Frida Kahlo, quien hizo del dolor su acompañante y así lo plasmó en sus obras, llevó también su talento a los textos y corridos mexicanos que escribió a lo largo de su vida, afirma la crítica de arte Raquel Tibol
Tibol, mexicana de origen argentino, ha investigado durante décadas la obra de quien fuera la esposa del muralista Diego Rivera (1886-1957). La experta dijo a EFE-Reportajes, que Frida, además de pintora, tenía vuelos de escritora y ni Rosario Castellanos (1925-1974), ni Elena Garro (1917-1998) ni ninguna otra, ha escrito unas páginas tan profundas y singulares.
LA PLUMA DE FRIDA KAHLO
La especialista, quien conoció a Frida poco antes de su muerte, explicó que descubrió el talento literario de la pintora cuando le hizo una entrevista y notó que hablaba un lenguaje diferente.
En sus escritos hacía una elaboración diferente de idioma, con juegos verbales que corresponden al estridentismo corriente que trataba de causar escándalo empleando vocablos nuevos y galicismos es decir, mete términos en inglés, incrusta giros populares con una enorme gracia, afirma Tibol.
La pintora Frida Kahlo, de cuyo nacimiento se conmemora este año un siglo, es una de las artistas más cotizadas en el mercado del arte mundial por las impactantes imágenes que aparecen en sus cuadros.
En ellos suele haber un reflejo del dolor físico y espiritual que padeció durante gran parte de su vida, marcada por sus enfermedades y por una azarosa vida amorosa.
Tibol, compiladora del libro Frida Kahlo. Escrituras, dijo que bastaría leer el artículo Retrato de Diego, que escribió para el catálogo de la exposición retrospectiva de Rivera en 1949 en el Palacio de Bellas Artes, para concluir que fue una gran escritora.
El texto es muy largo y tan bueno, que decían se lo había hecho el diplomático y escritor mexicano Alfonso Reyes (1889-1959). Pero eso es imposible porque comienza describiendo a Diego desde el primer pelo de la cabeza hasta la última uña del pie, añade.
También alude ese texto a cuestiones políticas, a su devoción por el arte prehispánico y a las agresiones sufridas por el mural de Rivera Sueño de una Tarde Dominical en la Alameda Central (1947).
Dijo que los rumores de que Reyes escribió el texto, ahora quedan descartados porque le han informado que aparecieron los primeros apuntes dentro del archivo del Museo Frida Kahlo, que se hará público en julio próximo.
La especialista dijo que Frida escribió cartas, recados, escritos convencionales, poemas y corridos mexicanos, un tipo de música que suele versar de hazañas épicas del héroe común o popular, que permiten deducir aspectos de cómo desarrolló la pintora su vida.
El texto más antiguo que se tiene registrado es uno poético titulado Recuerdos, de 1922, en el que Frida dice sentirse perseguida por un hombre, expresó Tibol.
A medida que la pintora fue cambiando del ambiente juvenil del grupo de los cachuchas, como se conocía a su grupo de amigos en la escuela preparatoria (bachillerato), al de Rivera, su percepción del mundo se transforma y eso se va reflejando en sus escritos.
La especialista comentó que a diferencia de las biografías que se han publicado sobre Frida, sus escritos muestran lo que fue su vida y sus grandes pasiones.
EL CORRIDO Y LAS CARTAS
Tibol afirma, además, que la célebre pintora, en más de una ocasión se valió de los tradicionales corridos mexicanos para comunicarse con sus amigos.
Estas composiciones musicales mexicanas forman parte de una antiquísima tradición oral que los investigadores afirman se remonta al romancero épico de la Edad Media.
El músico Carlos Chávez, el ingeniero Eduardo Murillo, coleccionista de los corridos de Frida así como el galerista Alberto Misrachi, recibieron largos corridos en que la artista contaba pormenores de su vida.
El lenguaje de estas composiciones está lleno de giros graciosos que hacen muy atractiva su lectura.
Otros escritos interesantes son las cartas de amor dirigidas a Diego Rivera, a su novio de la adolescencia Alejandro Gómez Arias y a uno de sus amores tardíos, José Bartoli.
También las hay para sus amigas y algunas destinadas a las clientas de Diego Rivera.
Tibol dijo que encontró un documento en el que Frida habla de su homosexualidad, en donde señala que la célebre pintora, Giorgia OKeefe estuvo enferma y tuvo que marchar a las Bermudas, algo muy malo porque ya no me hará el amor, escribió Frida.
EL DIARIO DE FRIDA KAHLO, UN FRAGMENTO DE SU VIDA
Finalmente, Tibol habló del diario de la pintora, un documento que se exhibe en su museo conocido como la Casa Azul, en el barrio de Coyoacán de Ciudad de México, que tiene contenido revelador.
Según la crítica de arte, el ejemplar que está en el museo es una obra alterada a la que se le agregaron páginas y le quitaron otras.
Recordó que la misma Dolores Olmedo, la mecenas y amiga de Rivera, reconoció que el diario estaba mutilado.
Tibol dijo que seguramente fue ella la única persona que escribió en ese diario íntimo a petición de Frida, quien tras escucharla cantar Se Equivocó la Paloma, con letra de Rafael Alberti, le pidió que lo plasmara en el diario.
Así lo hice con mi letra y esa página desapareció, reveló Tibol, quien después de la muerte de Frida tuvo oportunidad de hojear el diario. La estudiosa de la obra de Frida considera que el diario que se exhibe en el museo Frida Kahlo es nada más un facsímil del original al que alguien le agregó y quitó páginas.
Tibol recuerda cómo cuando ella, siendo la secretaría de Rivera comenzó a compilar los textos de la pintora Kahlo, no había problemas de autenticidad, una situación que ha variado actualmente.
Ahora como ya he divulgado (esa obra epistolar) han empezado a aparecer falsificaciones. Pero cuando uno ha estudiado por tantos años su caligrafía, es difícil equivocarse, añade Tibol.
Para la estudiosa, todo lo que se genera en torno a Frida es falsificable, sea pintura, ropa e incluso los escritos que dejó en vida.
Tibol espera que en julio, cuando se abra el archivo de la Casa Azul al público, se conozcan escritos importantes que ya están analizando especialistas en la obra de la pintora mexicana.
Raquel Tibol, quien tiene en su poder dos cartas originales, un pañuelo dedicado por Frida a su amiga Isabel Campa a propósito se su boda, y una tarjeta escrita en la infancia, dará a conocer próximamente una nueva compilación de las escritos de Frida con trescientos nuevos textos.