En medio de un derroche de lujo, de cientos de invitados y al ritmo de múltiples campanadas, la cantante mexicana Paulina Rubio y el empresario español Nicolás Vallejo Nágera se casaron el lunes en un parque paradisíaco en la zona turística de Cancún, la que fue considerada como la “boda del año”.
“Me siento sumamente feliz. Este es un hombre íntegro al que le voy a dar muchos rubitos”, fueron las primeras palabras de la “chica dorada” con el rostro radiante de felicidad durante la ceremonia en el parque eco-arqueológico Xcaret.
“Es un hombre que me ama, me quiere y me respeta”, agregó durante una breve aparición en un zona preparada cerca del estacionamiento donde más de 130 reporteros, camarógrafos y fotógrafos, tras aguardar más de seis horas, la asaltaron con preguntas en presencia de su esposo.
Ante los gritos para que los recién casados se dieran un beso, con su habitual picardía la cantante preguntó que si lo querían “sencillo o…” e hizo una pausa que sugería un beso ardiente. De inmediato, Vallejo la tomó de la cintura, ella le tomó la cara entre las manos y se besaron apasionadamente.