- Gobierno chavista ve conspiración mundial en su contra
AP, EFE
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El canciller venezolano, Nicolás Maduro, acusó el jueves a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de actuar sesgadamente al demandar al Estado venezolano por vulnerar garantías de periodistas y trabajadores de una televisora privada.
El próximo 27 de mayo vence la concesión que permite transmitir en señal abierta a la televisora privada Radio Caracas Televisión (RCTV), y el presidente Hugo Chávez anunció en diciembre que su Gobierno no la renovará.
“La próxima semana daremos a conocer lo que es la opinión del Gobierno de Venezuela y de un conjunto de gobiernos amigos sobre la actitud sesgada, parcializada y antivenezolana de los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, indicó el canciller.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos demandó este miércoles al Estado venezolano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por violación del derecho a la libertad de expresión, por el fin de la licencia del canal privado para transmitir en señal abierta.
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha denunciado recientemente la supuesta activación de una campaña mundial en su contra ante su decisión de no renovar la concesión para transmitir en señal abierta a RCTV.
“Hay que hacer un gran esfuerzo en la opinión pública internacional para enfrentar la manipulación, hay que redoblarlo, ellos se están moviendo (la oposición), detrás de ellos está el poder del Gobierno de los Estados Unidos y todos sus mecanismos de financiamiento y de presión en todo el mundo”, dijo el canciller.
“Parecieran enemigos de la democracia, de la estabilidad y del pueblo de Venezuela, pero nosotros entonces una vez que pase la cumbre del Alba daremos a conocer la opinión oficial con los datos específicos sobre los integrantes de esta comisión, sobre su conducta”, agregó Maduro.
Según las leyes venezolanas, el espacio radioeléctrico es propiedad del Estado.
La oposición ha convocado a manifestaciones de protesta ante lo que han calificado como una violación a la libertad de expresión.
El sábado una marcha de opositores recorrió el centro de Caracas rechazando la medida del Gobierno venezolano de no renovar la licencia al canal.
Algunos organismos internacionales han manifestado su rechazo a la medida de Chávez contra la televisora privada. En un comunicado, la Unión de Partidos Latinoamericanos, integrada por 19 partidos conservadores, rechazó lo que considera una amenaza contra la libertad de expresión en Venezuela.
El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) denunció el martes que la decisión responde a una motivación “predeterminada” y “política”.