Nadie, ni el propio Vicente Padilla, debe estar contento con su labor este año con los Rangers de Texas. A estas alturas lo imaginábamos con al menos tres victorias rumbo a su establecimiento total como pitcher de consistencia en las Mayores.
En lugar de eso, no tiene victorias y ha perdido tres veces, mientras sale sin decisión en dos partidos en los cuales la derrota parecía inminente. Aún así, no es el momento para quemar los barcos. Hay tiempo para la reacción y no tiene mayor sentido hacer el drama.
Lo más fácil es decir que Padilla es un desastre, que después del nuevo contrato bajó su nivel de sacrificio y que no habría que descartar verlo con el Chinandega de la próxima Liga nica.
Bueno, es así como reacciona el fanático, ese que se basa en el desempeño del día para llegar a conclusiones de alcance universal, que un día compara a Padilla con los mejores, si gana, y al día siguiente lo ve como un desastre, si pierde.
Un récord de 0-3 y 5.79 es un mal récord. De eso no hay duda, pero siempre es importante revisar el contexto en que suceden los hechos y todas las variables que intervienen, antes de emitir un juicio que lo único que hace es mostrarnos como neófitos en el tema.
Veamos el último trabajo de Vicente: bases llenas en el segundo inning con un out. A Shin Soo Choo no sólo lo domina en rola a segunda, sino que el batazo es ideal para doble play pero en lugar de enviar la bola a primera, Ian Kinsler le tiró a cámara que está por la inicial y dos carreras adentro, al final le hicieron seis, pero cuatro fueron sucias.
¿Qué puede hacer el nica? Para remate, cuando está en el box, los Rangers le proporcionan un promedio de 2 carreras por juego como respaldo. Texas ocupa el puesto 12, entre 14 equipos en promedio de bateo con .231 y está en el lugar 13 en errores con 17.
Así las cosas, seguro que no se puede hacer mucho. Mientras el brazo esté bien, no hay razón del drama.