- Opinan ex miembros de la coalición que derrotó a Ortega en 1990
De acuerdo a los resultados de la reciente encuesta elaborada por M&R Consultores, sobre la percepción de la ciudadanía en torno a los primeros tres meses del Gobierno sandinista de Daniel Ortega, la mayoría de la población opina que la actual oposición debe aglutinarse en una sola coalición similar a la Unión Nacional Opositora (UNO), de finales de la década de los ochenta..
Sin embargo, ex miembros de la otrora UNO, que derrotó a Ortega en las elecciones de 1990, opinan que, si bien la idea es factible, es difícil concretarla por el pacto existente entre Ortega y el ex presidente y reo Arnoldo Alemán, además que el contexto es muy diferente porque en aquel entonces se trataba del fin de un Gobierno y ahora se trata del comienzo de otro en otras circunstancias.
A criterio de Alfredo César, quien fuera miembro del Consejo Político de la UNO, el pueblo de Nicaragua tiene la sabiduría de querer aplicar la misma solución que resolvió el problema en 1990, a esta segunda ocasión en que Ortega está en el poder. “Es lógico, dado que fue exitosa la experiencia de la UNO, que el pueblo tenga esa experiencia como la más adecuada para enfrentar a Ortega otra vez en la Presidencia”, razonó.
“En 1990 no existía ningún partido miembro de la UNO con ningún tipo de arreglos con el Gobierno de Ortega, ahora sí existe ese acuerdo Ortega-Alemán y eso representa el principal obstáculo para llevar a cabo esa experiencia similar a la UNO”, dijo César.
El ex jefe de campaña de la UNO y posterior ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, opinó que “no es el momento del año 90, el momento del año 90 fue el final de un Gobierno que había colapsado, pero éste es un Gobierno que apenas comienza, razón por la cual hay que oírlo y escucharle sus planes para poder reaccionar ante ellos”.
A criterio de Lacayo, es más importante el papel que está jugando el Gobierno que el papel que pueda ejercer la oposición “porque el pueblo eligió al Gobierno”, porque es el Gobierno el que tiene que decirle a los ciudadanos cuál es su solución para salir de la pobreza.
En tanto, César indicó que pese a que no es el mismo contexto en que se estaba operando en la campaña de 1989 porque hay cambios importantes, advirtió que las señales de Ortega en los primeros meses reviven en el subconsciente de la población una serie de actitudes que no gustaron en los 80.
POLÍTICA PELIGROSA
Sobre la forma en que Ortega está conduciendo la política exterior, misma que también es rechazada por la ciudadanía en la encuesta de M&R, César advirtió que el principal peligro que Nicaragua corre, está en las relaciones con Irán.
Explicó que el caso de Venezuela es diferente porque aunque Chávez adversa a Estados Unidos, Venezuela tiene relaciones comerciales y diplomáticas plenas con ese país y con todo el resto de América.
Al respecto, Lacayo dijo que es entendible la percepción ciudadana en cuanto a la política exterior, tomando en cuenta que a inicios de la década de los ochenta Ortega pregonaba el principio del “no alineamiento” y “en este momento se está presentando como muy alineado hacia el modelo cubano y el modelo venezolano”.