Cuatro perros calientes para Chris Gardner y su lucha
En Busca de la Felicidad
Por fin podemos ver a un Will Smith sin armas sofisticadas ni amigos a los que les chorrea la baba, les crece la cabeza o viven en una casa de medio metro de alto. En este papel, Smith no se dispone a salvar el mundo de las garras de algún lunático interplanetario ni tiene un traje especial negro y menos que alguna organización anónima y sospechosa le financie un vehículo que vuela.
Es un terrícola común y corriente, dueño de una vida cargada de las mayores limitaciones posibles, divorciado, preocupado por su hijo, sin aparente salida a una vida que lo acorrala hasta llevarlo a los lugares donde nadie quiere imaginar estar, a esos tugurios donde van ejércitos de indigentes, con camas apestosas, ropas sudorosas, cuartos estrechos, y espacios oscuros donde ni las lágrimas pueden calmar el sufrimiento y el abandono.
Con esta cinta Smith fue candidato al Oscar a mejor actor, pero fue superado por Forest Whitaker de El Último Rey de Escocia. ¿Por qué no ganó Smith? Puede ser que su papel estuvo un poco ayudado por la figura del niño. Whitaker desarrolla un personaje que se convierte en monstruo, Smith un hombre común y corriente incapaz a veces de vender un sofisticado y lujoso aparato médico y quien debe buscar la salida a tan penosa situación, en los números, en el mundo financiero donde descubrirá que es más difícil de lo que imaginaba.
Smith es Chris Gardner, un padre que intenta que su matrimonio no naufrague pero a pesar de sus deseos, se separa y debe enfrentar la vida, sobrevivir aunque sea como un animal, peleando por cada centavo, luchando por abrirse espacio y refugiándose debajo del lavamanos de un servicio para pasar la noche y sobrevivir un día más a una batalla que parece perdida.
Creo que el único problema de la cinta es sobreexponer al niño como elemento sentimental, lo que le restó un poco del buen trabajo que hizo Smith. Por lo demás, nada más acertado que terminar la historia donde debe y no glorificar su ascenso, lo que ocurre con bastante frecuencia con este tipo de propuestas de Hollywood.
Smith debe sentirse profundamente satisfecho de haber alcanzado una excelente actuación sin necesidad de naves extraterrestres ni armas que lancen rayos desintegradores.