- Buscan establecer inversiones en Centroamérica y no descartan Nicaragua
Los altos precios del petróleo y el acelerado deterioro del medio ambiente son los dos factores clave para que el biodiesel, producido a partir de palma africana, se convierta en uno de los productos de mayor demanda a nivel mundial.
Ha sido tan importante el crecimiento que los gobiernos de Malasia y Taiwán han dejado de promover las exportaciones de palma africana para industrializarla y producir biodetergentes y forraje animal, informó en Managua Wayne Chen, jefe de marketing de la empresa Taiwán NJC Corporation, durante una reciente visita.
“En nuestro grupo empresarial pensamos que el mejor uso que le podemos dar al aceite de palma es en la industria de los biodetergentes, los forrajes y el consumo humano”, subrayó Chen durante un encuentro con autoridades del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Gerardo Escudero, representante del IICA en Nicaragua, destacó el interés de esta empresa en la producción de palma africana en el país.
Este encuentro se dio entre empresarios taiwaneses y nicaragüenses del sector. Durante el mismo los empresarios orientales intercambiaron información sobre éste.
Taiwán NJC Corp. está considerada como la mayor productora de biodiesel de ese país asiático. Aliada con la federación gubernamental Felda, controla cuatro fábricas para procesar el aceite crudo y transformarlo en aceite comestible, en biodiesel y en biodetergentes.
Los desechos de la fruta los convierten en forraje para alimentación animal.
En un informe dado a conocer por NJC Corp. revelan que ya realizaron un estudio preliminar de inversión en Centroamérica, que supone entre unos 120 millones y 150 millones de dólares para cultivar 30 mil hectáreas de palma, dar empleo a 30 mil personas y producir 100 mil toneladas anuales de biodiesel, cuyo mercado podría ser los Estados Unidos.
El estudio sostiene que uno de los países que ofrece mejores oportunidades para la inversión es Honduras, pero no se descarta la posibilidad de invertir en otros países de la región como Nicaragua.
Mediante un estudio del IICA se determinó que en el municipio de El Tortuguero, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) una área potencial, apta para la siembra de palma africana de 200 mil hectáreas (143 mil manzanas), en una área de más de un millón de hectáreas de terreno deforestado en esa zona.
“Lo que proponemos es cultivar 200 mil hectáreas con palma africana, en estas tierras, que están prácticamente en el abandono”, señaló Roberto Rondón, encargado del proyecto de biocombustibles del IICA.
LAS INQUIETUDES
Una de las inquietudes de los delegados de todas estas empresas fue saber si en Nicaragua existe una política oficial que promueva el desarrollo de los biocombustibles.
Un proyecto que el IICA y otros sectores empresariales han venido impulsando desde el año pasado para crear un marco legal de fomento y estímulo a la producción de biodiesel en Nicaragua.
El representante del IICA, Gerardo Escudero, explicó a los empresarios taiwaneses que con apoyo del instituto fue elaborado por diversos sectores económicos del país —productores, empresarios, instituciones públicas—, un anteproyecto de ley para desarrollar los biocombustibles en Nicaragua y presentado a consideración del Gobierno.