- Cinco mujeres nos cuentan cómo lograron ganarle la batalla a la balanza y hoy se encuentran muy contentas con los resultados
Patricia Sánchez tiene 32 años, hasta sus 25 años, su peso fue entre 118 y 120 libras. Asegura que siempre le ha gustado hacer ejercicio pero es un poco indisciplinada.
Con el embarazo de su hijo, durante los primeros tres meses perdió peso debido a los achaques pero luego se repuso y llegó a pesar 140 libras, una vez que tuvo a su bebé quedó en 135 pero luego fue engordando hasta llegar a 145 libras, cinco libras más de lo que pesaba con el embarazo.
Cuando uno se ve al espejo y ve los rollitos demás, uno se deprime y hasta empieza a usar ropa holgada, sobre todo cuando está acostumbrada a verse delgada; incluso, cuando te dicen que estás gordita, decís, me siento bien, pero por dentro uno se siente mal, expresa.
Afirma que debido a su trabajo, sus hábitos alimenticios eran muy malos, muchas bebidas gaseosas, comida chatarra y poca agua. Debido a su apariencia y a su salud, ya que padece prehipertensión, decidió visitar Weight Control Clinic, donde a base de masajes reductivos, vendas frías, gimnasia pasiva y un plan nutricional, hoy está pesando 128 libras y su meta es llegar a 125.
Cambié totalmente mis hábitos alimenticios, he moderado las porciones y llevo mi comida al trabajo, en dos meses he bajado 17 libras y me siento contenta de cómo estoy, afirma.