Mientras miles de niños nicaragüenses que cursan la educación primaria desertan cada año de las escuelas públicas por falta de alimentación, la junta directiva de la Asamblea Nacional ordenó a la administración, la semana pasada, comprar diariamente dos “pichingas” de leche de cuarenta litros cada una.
Una fuente parlamentaria, que solicitó el anonimato por temor a represalias, dijo que la junta directiva de la Asamblea Nacional tomó esa decisión con el propósito de incluir en la dieta alimenticia diaria de los diputados, un vaso de leche.
Además, la directiva ordenó al administrador del Poder Legislativo, Ramón Cabrales, que comprara un horno microondas para que los legisladores puedan comer meriendas, mientras trabajan.
“Me parece una falta de respeto que gasten el dinero de esa manera, porque según dijeron, no tenían recursos y por eso estaban despidiendo a los trabajadores”, dijo la fuente.
Además, la fuente reveló que Cabrales ya giró instrucciones al gerente de servicio general, Róger Figueroa, hermano del diputado sandinista José Figueroa, para que proceda a contratar a la empresa que suministrará la leche.
Mensualmente en la Asamblea Nacional se consumirán unos 480 litros de leche, lo que equivale a unos dos mil vasos de leche, si se considera el consumo destinado únicamente para los días de sesiones, que van de martes a jueves cada quince días y sin tomar en cuenta las reuniones de comisiones que se celebran diariamente.