- Fue secretamente sepultado en cementerio militar por un general
Los restos del cura guerrillero colombiano Camilo Torres, muerto en 1966 en su primer combate dentro del Ejército de Liberación Nacional (ELN), estuvieron más de 30 años en un mausoleo militar de Bucaramanga (Este), reveló un general retirado.
El general retirado lvaro Valencia Tovar, quien fue amigo de Torres y jefe de la Quinta Brigada del Ejército en Bucaramanga, departamento de Santander, divulgó lo anterior en una entrevista publicada ayer por el diario El Tiempo y la revista Semana.
El ex militar declaró que durante años mantuvo el secreto sobre el paradero de los restos de Camilo Torres, cuya figura se convirtió en una especie de mito entre guerrilleros y simpatizantes de la izquierda latinoamericana.
Un guerrillero al lado de un soldado
Valencia Tovar precisó que, dada su amistad con Camilo Torres y con su familia, ordenó a un capitán que el ex cura abatido por las tropas fuera sepultado en un sitio especial.
Tres años más tarde contactó al capitán que dirigió la sepultura y le pidió exhumar los restos, que depositó en una urna funeraria y llevó en secreto a un mausoleo construido en un cementerio de Bucaramanga para enterrar soldados.
“Ahí sepulté a Camilo”, expresó el general retirado, quien consignó los datos en un documento que guardó en una caja de seguridad.
“Después de la vida no puede seguir el odio que inspiró toda esta contienda. Que por lo menos, en el lugar del último reposo, pueda estar un soldado al lado de un guerrillero, eso para mí es simbólico”, manifestó.
general amigo de la familia dispuso de restos
El general retirado recordó que cuando él tenía 4 años de edad, el médico Calixto Torres, padre del cura guerrillero y amigo de su familia, le salvó la vida.
El ex militar sobrevivió en 1972 a un atentado perpetrado en una avenida de Bogotá, en represalia por las operaciones militares que dirigió y que diezmaron al ELN, que perdió a varios de sus jefes, entre ellos los dos hermanos Manuel y Antonio Vásquez Castaño.
Familia incineró restos y lo llevó a sitio privado
El ex militar añadió que en el 2001 el hermano del ex sacerdote, Fernando Torres, que murió hace pocos meses y siempre evitó que los restos se utilizaran con fines políticos, llegó de Estados Unidos, donde residía, y se hizo cargo de los despojos mortales.
Al parecer la familia los incineró y los ubicó en algún mausoleo familiar que Valencia Tovar dijo no conocer.
Camilo Torres Restrepo nació en 1929, en una familia acomodada de Bogotá, se ordenó de sacerdote en 1954 y después estudió Sociología en Bélgica.
En 1959 regresó a Bogotá y trabajó como capellán de la Universidad Nacional (pública), donde fundó la Facultad de Sociología.
En 1965, tras ser reprendido por la jerarquía católica por su militancia política, abandonó el sacerdocio y se vinculó al ELN y murió en su único combate frente a las tropas oficiales, el 15 de febrero de 1966, en Patiocemento, Santander.