Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Cenidh. (LA PRENSA/M. GARCÍA)

Confusión Estado, partido y familia

Demoledora evaluación del Cenidh sobre primeros cien días de gobierno de Ortega [doap_box title=»Las ambiciones de poder de Murillo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] En su informe de los cien días del gobierno del presidente Daniel Ortega, el Cenidh señala que una de las acciones más criticadas del mandatario ha sido la creación del Consejo de Comunicación y […]

  • Demoledora evaluación del Cenidh sobre primeros cien días de gobierno de Ortega
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En su informe de los cien días del gobierno del presidente Daniel Ortega, el Cenidh señala que una de las acciones más criticadas del mandatario ha sido la creación del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, “institución hecha a la medida de las ambiciones de poder de su esposa Rosario Murillo”.

“Al acumular tanto poder en su esposa, el Presidente viola el artículo 130 de la Constitución. El nepotismo, que es otra forma de corrupción, es prohibido expresamente por la Ley de Probidad de los Servidores Públicos en su capítulo II, artículo 11”, dice el Cenidh.

“Aún cuando el Presidente haya dicho que su esposa actúa por delegación presidencial y sin salario, el poder y funciones del Presidente no se pueden transferir a la Primera Dama. Además el tema no es el salario, el tema fundamental es el ejercicio del poder público”, reitera el Cenidh en su informe.

Murillo “es de las más nefastas y creo que la figura de ella, que es una de las personas menos simpáticas dentro de las mismas filas del Frente Sandinista, con su estilo autoritario y centralista, trata de demostrar que es la que manda, y que el presidente Ortega sigue al pie de la letra sus orientaciones”, recalcó la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, en la presentación del informe.

Descontrolado

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Señala perniciosa tendencia a la improvisación, autoritarismo, centralismo, secretismo y nepotismo

Pareciera que el mandatario aplica a su gestión presidencial su habitual estilo de dirigente de partido, que dice de manera descontrolada en una plaza pública lo primero que se le ocurre o lo que la emoción del momento le provoca, dice el informe del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), presentado ayer por la presidenta de ese organismo, Vilma Núñez de Escorcia.

Las políticas implementadas por el presidente Daniel Ortega en los primeros cien días de gobierno tienen un matiz negativo, porque apuntan al secretismo, nepotismo, autoritarismo, centralismo y una perniciosa confusión Estado-partido-familia, afirmó ayer la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia.

“En los primeros cien días de ejercicio gubernamental, el Cenidh identifica estilos y tendencias, indefiniciones y medidas que apuntan a un desprecio por la legalidad y a privilegiar intereses políticos partidarios más que nacionales que constituyen violaciones al derecho humano a la seguridad jurídica”, dijo Núñez de Escorcia durante la presentación de la evaluación del gobierno de Ortega.

En su informe el Cenidh no solamente aborda los primeros cien días de gobierno de Ortega, sino que destaca su controversial triunfo con el 38 por ciento de los votos en un proceso electoral regido por una Ley Electoral producto de un pacto entre el PLC y el FSLN.

El informe recuerda que “inmediatamente que Daniel Ortega fue proclamado triunfador en las elecciones del 5 de noviembre, empezó a dar señales de autoritarismo y de centralización del poder” disponiendo del Gobierno a través de su esposa, Rosario Murillo.

“Debemos analizar sus acciones, ya que aunque gobierna bajo la alianza de la unidad y con el discurso de la reconciliación, no se aprecia la búsqueda de consenso”, dijo Núñez al presentar el informe.

Impunidad de poderosos

El Cenidh advierte que la consolidación del pacto con Ortega en el Gobierno profundiza el deterioro institucional del país.

“La partidarización institucional se ha convertido en un instrumento para garantizar la impunidad de los poderosos y para propiciar continuas violaciones de derechos humanos”, señala el documento, que también critica duramente la tendencia a un Estado confesional católico que se puso en evidencia con la penalización del aborto terapéutico.

“Ahora no solamente es la confusión Estado-Partido como fue en la década de los ochenta, sino que ahora hay una confusión Estado-partido-familia-Iglesia y eso es una situación gravísima, porque nos hemos convertido en un Estado confesional”, alertó Núñez de Escorcia.

Ley del bozal

Durante la presentación del informe, la presidenta del Cenidh criticó severamente las políticas desarrolladas por Ortega, porque ejecuta “la ley del bozal”, con los funcionarios públicos y castiga a los que critican su forman de gobernar.

“El Gobierno está paralizado”, afirmó Núñez de Escorcia, porque “tenemos a un gabinete mudo, y cuando hay críticas como las que hizo la ex directora del Instituto Nicaragüense de Cultura (Margine Gutiérrez), que no está de acuerdo con el regalo de los manuscrito de Rubén Darío a Hugo Chávez, Ortega los cambia”.

“Ortega debería ser juzgado por regalar los manuscritos”, enfatizó la directora del Cenidh.

Claroscuros económicos

En su informe el Cenidh hace algunas valoraciones positivas a algunos cambios realizados al Presupuesto de la República, así como la reforma al sector Salud y la reducción de los salarios de los altos funcionarios del Poder Ejecutivo, pero indica que no basta con buenas intenciones.

Ante la falta de señales concretas en el plano económico, el Cenidh indica que el gobierno de Ortega parece apoyarse fundamentalmente en la cooperación venezolana, aunque no se ha explicado suficientemente cómo se organizará la administración de esa colaboración.

“El secretismo con que el nuevo Gobierno actúa, agudiza la confusión y la desconfianza en el futuro económico”, expresa.

Ortega se defiende

En su primera aparición pública después de varios días, el presidente Ortega comentó lacónicamente las diferentes críticas a su gestión.

“A estos que les gusta hablar de los cien días, no es ni en noventa días, ni en quinientos días, sino que nosotros pensamos en que hay que encontrar una respuesta a los problemas y por eso es que buscamos la respuesta inmediatamente después de las elecciones”, dijo Ortega en su discurso durante la inauguración de las plantas eléctricas en el Plantel Las Brisas.

Política

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