Hasta allí llegó su alegría

[email protected] Sinceramente, no pensé que Cristian Mijares fuera el peleador que pusiera un alto en la ascendente carrera del también mexicano Jorge “Travieso” Arce. Le iba a llegar su momento al popular “Travieso”, pero Mijares me parecía no era el indicado. Sin embargo, así ocurrió. El sábado, en San Antonio, Texas, Mijares le dio una […]

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Sinceramente, no pensé que Cristian Mijares fuera el peleador que pusiera un alto en la ascendente carrera del también mexicano Jorge “Travieso” Arce.

Le iba a llegar su momento al popular “Travieso”, pero Mijares me parecía no era el indicado. Sin embargo, así ocurrió. El sábado, en San Antonio, Texas, Mijares le dio una lección de boxeo al “Travieso”, quien como la mayoría de peleadores comprobó lo dañino que significa saltar apuradamente a categorías superiores.

Mijares, de guardia zurda, dominó totalmente al “Travieso”. Su estilo lo sacó de paso, lo enredó por completo y condujo la pelea a su antojo, para apuntarse una categoría victoria en las tarjetas de los jueces: 119-109, 117-111 y 118-110.

El sábado por la mañana, Ricardo Rizo, desde Miami, aseguró que Mijares era un campeón sólido, que podía dar la sorpresa.

Rizo habló que Arce había derrotado hace un año, a un Rosendo Álvarez en el ocaso de su carrera, sin una buena preparación y descuidado por completo.

Además, hizo énfasis en que Arce no había peleado como los mejores pesos moscas del momento, porque ha sido casi siempre campeón interino del CMB, huyendo de los campeones establecidos como el tailandés Pongsaklek Wonjongkam (CMB) y Vic Darchinian (FIB), quienes lo retaron, pero nunca obtuvieron una respuesta positiva.

Lógicamente, había que pensar en la fortaleza natural de un peleador como Mijares que ha hecho su carrera en las 115 libras, frente a un Arce que viene desde las 108 libras.

Y así ocurrió. Mijares (31-3-2) le calló la boca al hablador de Arce (46-4-1), quien antes de la pelea decía estar enojado porque el campeón supermosca del CMB iba a ganar más plata que él.

Arce se quejó que Mijares cobraba más pese a que era el menos popular y el que menos público llevaba a las peleas.

Pero en el boxeo la popularidad no lo es todo, o salir en la televisión constantemente en los programas de “reality show” haciendo payasadas.

En este deporte la realidad es otra, hay que trabajar, “matarse” prácticamente en el gimnasio, para que las cosas resulten menos complicadas en el ring.

En el boxeo no podés improvisar. Todo depende del atleta, del match contra el rival y si no está en plenitud de condiciones, no se puede aspirar a un resultado positivo.

Quizás por esa razón, es que Ricardo Mayorga apareció el fin de semana en Ciudad Panamá, para comenzar a entrenarse con Rigoberto Garibaldi.

Mayorga está consciente que Garibaldi es uno de los pocos entrenadores que puede sacar el máximo de sus condiciones, como lo demostró ya en varias peleas de título del mundo. Pero también debe estar claro que su disciplina será fundamental.

Su empeño en el entrenamiento debe ser el máximo, debe olvidarse un poco de las fiestas, concentrarse en lo suyo, para no lucir desajustado como en su última pelea con Oscar De La Hoya.

Panamá es un buen lugar para entrenarse. También para divertirse. Ojalá que Mayorga piense más en lo primero.

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