- Aubrey Taylor se quedó esperando su ingreso al Salón de la Fama del deporte nicaragüense
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AUBREY TAYLOR EN BLUEFIELDS
CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
El ex astro nacional Aubrey Taylor Cutberth, vistiendo el uniforme del Flor de Caña, en el nacimiento de la liga de Primera División (1969-1970), derrotó 1-0 a los Indios del Bóer, en nueve entradas, propinó 19 ponches.
El partido resultó ser un juego sin hits ni carreras. Inmediatamente, el todavía presidente de Feniba, Carlos García, le prometió ser el primer nacional en subir al Salón de la Fama.
“Desde hace 37 años estoy esperando ser parte del Salón de la Fama del Beisbol de Nicaragua”, dice Taylor, ahora como celador del Estadio Glorias Costeñas de Bluefields.
Al frente de la novena del Bóer cuando Taylor los derrotó, lanzaba el diestro y ex Grandes Ligas, Porfirio Altamirano.
Taylor también fue el campeón pitcher del Mundial de 1972 cuando Nicaragua venció al poderoso equipo de Cuba 2-0.
Aubrey Taylor Cutberth, nació en Laguna de Perlas, tiene ahora 65 años y procreó cinco hijos de los cuales, uno murió, dos viven en Bluefields, otra en el Salvador y la última en Managua.
Actualmente, Taylor vive en una de las bodegas del Estadio Glorias Costeñas, sitio también donde trabaja como celador de ese coloso.
Según estadísticas deportivas, Taylor, vistió la casaca nacional, para representar al país en eventos internacionales, en cuatro ocasiones.
“El partido que le gané a los Indios del Bóer fue un juego perfecto que no fue perfecto porque el árbitro otorgó una base por bolas que no lo era, pero así es el beisbol, perdí el juego perfecto en el noveno inning. En esa ocasión Carlos García me prometió que sería el primer nacional en subir al Salón de la Fama y todavía estoy esperando”, lamentó el retirado diestro.
Agregó: “Uno de mis mayores recuerdos es que para el Mundial de 1972 cuando le ganamos a Cuba 2-0 con Julio Juárez, en la colina, yo fui el campeón pitcher con dos triunfos, eso parece que ya no se recuerda. El mejor de los lanzadores fue Aubrey Taylor”, recordó el ex beisbolista, solo, sentado en las graderías del Glorias Costeñas.
Dijo que en tres ocasiones los scout de dos equipos de las Grandes Ligas, Piratas de Pittsburg y Rojos de Cincinnati pretendieron firmarlo.
“Ya tenía 24 años y sólo 5 mil dólares me querían dar para la firma y no acepté. Yo pedía 10 mil, decidí entonces quedarme a jugar en Nicaragua, Salvador y Guatemala”, recordó.
También, junto al representativo nacional, Taylor visitó dos veces la Santa Sede en Roma, donde estuvo con el fallecido papa Juan Pablo IV.
“El año 1973 fue mi último año, me retiré, ese año le gané a Corea 2-0, no quise firmar tampoco para los Rojos de Cincinnati porque lo que me pagaban por la firma era nada más cinco mil dólares”, afirmó.
Dijo que puesto en San Salvador, en 1976 jugó con la novena Sacos Sintéticos obteniendo el título de campeón pitcher.