El presidente Rafael Correa hace campaña en favor del “Sí” en el plebiscito. Correa goza de un 70 por ciento de popularidad, un factor que ha tratado de aprovechar a favor de su opción. (LA PRENSA/AP/D. OCHOA)

Ecuador a consulta histórica

Nueve millones de ciudadanos están convocados a decidir si se instala o no una Asamblea Constituyente [doap_box title=»La receta de Chávez» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Un plebiscito, una Asamblea y la promesa de una Constitución socialista: el presidente Rafael Correa trazó para Ecuador la misma ruta que se impuso en Venezuela y avanza a marcha forzada en […]

  • Nueve millones de ciudadanos están convocados a decidir si se instala o no una Asamblea Constituyente
[doap_box title=»La receta de Chávez» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Un plebiscito, una Asamblea y la promesa de una Constitución socialista: el presidente Rafael Correa trazó para Ecuador la misma ruta que se impuso en Venezuela y avanza a marcha forzada en Bolivia, montado en una popularidad récord y el desprestigio de la oposición de derecha.

Y si por las coincidencias fueran poco, Correa también etiquetó su plan de reformas como “socialismo del siglo XXI” al igual que sus colegas de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, con quienes compartió escenario antes de su posesión el 15 de enero.

La transformación implica “un cambio de modelo económico en el que el Estado planifica, regula y promueve la economía sin estatizar los medios de producción, dejando atrás el neoliberalismo en el que sólo ha sido un espectador del mercado”, explicó Correa.

“En Ecuador hay un Estado que refleja una línea de socialdemocracia que no le permite a Correa ser autoritario; en Venezuela, Chávez es exitoso porque implantó una política de asistencia a los pobres pero su autoridad concentra todos los poderes”, comentó Patricia de la Torre, directora del Observatorio Político de la Universidad Católica.

Observación OEA

[/doap_box]

Presidente Correa promete Constitución socialista de triunfar

El viernes, la misión de la OEA que vigila el proceso aseguró que no tiene indicios de irregularidades, al tiempo que remarcó el desasosiego y la disputa política que rodea el plebiscito, el segundo que se convoca en nueve años para reformar la Constitución.

Los ecuatorianos votarán este domingo un plebiscito constituyente con una mayoría favorable a las transformaciones que pretende imponer el presidente socialista Rafael Correa, quien ató su suerte en el poder a la aprobación de esas reformas que la oposición vincula a las del venezolano Hugo Chávez.

De confirmarse la última encuesta de Cedatos-Gallup, Correa triunfará en la consulta sobre la Constituyente que debería redactar una nueva Carta Política.

A tres meses de haber llegado al poder y con una popularidad récord del 70 por ciento, el mandatario supeditó su continuidad en el cargo al resultado del domingo, convencido en un triunfo y luego de debilitar a la oposición en una pugna que sacó de carrera a 57 diputados opositores destituidos por la corte electoral.

“Estoy muy esperanzado. Ya los vencimos (en las elecciones) el 26 de noviembre y enfrentando la misma campaña de mentiras: que íbamos a terminar la dolarización y traer el comunismo y miren la paliza que les dimos”, declaró Correa el sábado en su programa semanal de radio.

Cerca de 9.2 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas y para la aprobación de la consulta Correa necesita unos tres millones de votos considerando un 30 por ciento de ausentismo y tomando en cuenta los blancos y nulos como establece la ley.

Un 66 por ciento de los votantes respaldará la Constituyente, contra un 15 por ciento que la rechaza, un 13 por ciento que sufragará en blanco y un 6 por ciento que anulará su voto, dijo el viernes Polibio Córdova, presidente de Cedatos-Gallup, al comentar el último estudio.

El mandatario reiteró que un resultado adverso lo “pondría a pensar seriamente” en su continuidad en el poder porque sería un “mensaje de que el pueblo ecuatoriano quiere que se vaya para la casa”.

Aunque Correa se mostró convencido de la victoria, pidió a las Fuerzas Armadas y a sus simpatizantes vigilar la jornada para evitar que le “roben” el triunfo.

Correa enfrentó una intensa campaña de la oposición de derecha que intentó propagar el miedo entre los votantes asegurando que el proyecto de Correa “es idéntico al del presidente Chávez y que quiere imponer dictadura”.

“Aquí nadie sigue la línea de Chávez; aquí seguimos la línea ecuatoriana”, declaró el jefe de Estado.

Según lo previsto, las votaciones se abrirán hacia las 07H00 (06H00 en Nicaragua) y concluirán a las 17H00 (16H00 en Nicaragua) del domingo. Los resultados oficiales se conocerán hasta una semana después pero las autoridades electorales autorizaron la divulgación de encuestas a boca de urna.

“(Hugo Chávez, Evo Morales y Correa) encarnan un cambio en la política y el ingreso de nuevos sectores en el poder: Chávez no encarna ningún partido tradicional; Morales un sector marginado (los indígenas) y Correa algo nuevo. Ante todo expresan un hartazgo de los sistemas políticos”, dijo a la AFP Hernán Reyes, analista y sociólogo de la Universidad Andina Simón Bolívar.

No obstante las coincidencias, los expertos señalan que de imponer su Asamblea Constituyente, Correa no cuenta con la riqueza petrolera para imitar los pasos de Chávez ni tendría los problemas de Morales para elaborar un nuevo texto constitucional.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí