Jackie Robinson arribó hace 60 años a las Grandes Ligas para tumbar la barrera del color. (LA PRENSA/AP)

Quebró bloqueo

El primer negro en aterrizar en las Grandes Ligas [doap_box title=»Más de Jackie» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Mañana, en el Suplemento Deportivo, ustedes encontrarán un especial de Jackie Robinson muy bien detallado. Cómo fue su firma, su avance hacia las Mayores y su establecimiento . Se ofrece también un detalle de sus grandes momentos en orden cronológico […]

  • El primer negro en aterrizar en las Grandes Ligas
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Mañana, en el Suplemento Deportivo, ustedes encontrarán un especial de Jackie Robinson muy bien detallado. Cómo fue su firma, su avance hacia las Mayores y su establecimiento .

Se ofrece también un detalle de sus grandes momentos en orden cronológico y diferentes puntos de vista sobre el hecho histórico.

En otra nota se aborda a los primeros negros latinos en diferentes organizaciones comenzando con el cubano Orestes Miñoso, jugador de cinco décadas, primer negro en los Medias de Blancas.

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A 60 años de la gesta de Robinson

La Serie Mundial de 1946, esa de mil encontradas emociones decidida por el formidable sprint de Enos Slaughter, corriendo a lo Juantorena desde primera con un hit de Harry Walker al center y anotando con una larguísima y espectacular barrida en el cierre del octavo inning del séptimo juego, fue la última de sólo peloteros blancos.

En 1947, Jackie Robinson, tomado de la mano del Ejecutivo de los Dodgers, Branch Rickey, tumbó la barrera de la discriminación y abrió espacio para que la brillantez de los negros iluminara el beisbol.

Fue precisamente Robinson, ese mismo año, el primer negro en un box score de Serie Mundial, con aquellos Dodgers que, con la gran atrapada de Al Gionfriddo y el batazo de Lavagetto destrozando un no hitter de Floyd Bevens, le pelearon bravamente a los Yanquis, siendo superados en siete juegos.

Cuando Jackie quebró el bloqueo, ya era muy tarde para el sensacional catcher Josh Gibson, quien según los expertos hubiera podido retar a Babe Ruth como jonronero y para Martin Dihigo, miembro del Salón de la Fama y calificado como el mejor pelotero latino de todos los tiempos, capaz de jugar con niveles de excelencia en todas las posiciones.

Pero sí, la gestión de Robinson con una voluntad de hierro, consciente de tener que utilizar su otra mejilla, sin temor a ceder frente a los más exigentes sacrificios, estimulado por la misión facilitó las posibilidades que Willie Mays, Roberto Clemente, Don Newcombe, Bob Gibson, Reggie Jackson, Ken Griffey y Barry Bonds han aprovechado al máximo.

El 15 de abril de 1947, Robinson estaba en la alineación de los Dodgers como primera base. Él hubiera preferido seguirse moviendo alrededor del segundo costal como parador corto o intermedista pero esas posiciones se encontraban bien cubiertas y era necesario ver cómo respondía frente a la presión.

Y Jackie anduvo, anduvo, anduvo y vio la luz del día y dejó atrás las noches pálidas y construyó una exitosa carrera recortada a 10 años por haber debutado hasta los 28 y eso le permitió entrar al Salón de la Fama en su primer intento junto con Bob Feller, en 1962.

Obviamente, también el primer negro en Cooperstown.

Fue difícil, por supuesto. Robinson mostró toda su dentadura durante su sometimiento a prueba con los Royals de Montreal, no sólo registrando 349 puntos y robando 40 bases sino manteniéndose en pie de lucha frente a las adversidades que se multiplicaban.

¿Crees tener agallas?, le preguntó Rickey antes de firmar contrato en 1945. Y le aclaró, no sólo para jugar agresivamente y devolver golpes sino para soportar todo lo que tenga encima sin perder el control.

Robinson lo quedó viendo, hizo rechinar sus dientes y le respondió: “Esté seguro de eso señor Rickey. Tengo ese tipo de agallas”.

Y saltó hacia la trinchera a fajarse con el corazón agitado y una fe mueve-montañas en sus facultades.

Fue Jim Murray quien apuntó: “El primer negro tenía que ser bien escogido. No podía fallar y Rickey estaba claro de eso. Robinson no fue un producto del azar sino consecuencia de un estudio pormenorizado de posibilidades”.

Ocurrió hace 60 años, un día como hoy, y desde entonces, el planeta beisbol ha girado más rápidamente provocando mayor resplandor.

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