- A criterio del secretario ejecutivo del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Orestes Romero, el destino del país es incierto en términos económicos ya que no se conoce un plan gubernamental que asegure estabilidad jurídica y económica a nivel local
Orestes Romero, secretario ejecutivo del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), es toda una institución dentro del sector privado nacional, no sólo por su permanencia en el sector, desde 1961, sino porque ha sido como un médico de cabecera para esa organización empresarial.
En todas las decisiones importantes del Cosep está su oportuno consejo y asesoría.
Desde 1991 ocupa el cargo de secretario ejecutivo del Cosep de modo que ha vivido diversos momentos con los presidentes de la República en los últimos 16 años.
En los años noventa presenció, por ejemplo, las discusiones del sector con el Gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro y el nacimiento de una idea de Código Tributario.
Luego, en 1996, fue testigo de los “fuertes” intercambios de palabras con el entonces Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, cuando se hizo famosa aquella frase de don Roberto Terán: “terrorismo fiscal”.
En el 2002, en tanto, vio una época de mayor acercamiento entre el sector privado y el Gobierno, al mando del ingeniero Enrique Bolaños.
¿Cómo llega al Consejo Superior de la Empresa Privada?
Llegué en 1991 desempeñándome como cabildeador del Cosep. Allí me pude dar cuenta que se estaba tramitando el Código Laboral en la Asamblea Nacional, sin la presencia de los empresarios y los empleadores. Eso se lo transmití al entonces presidente del Cosep, Ramiro Gurdián Ortiz, quien inmediatamente conoció de esta situación y de la desventaja que teníamos por falta de participación en las discusiones de leyes en la Asamblea Nacional. Igualmente ya me había señalado el doctor Francisco Rosales (ex Ministro del Trabajo y ahora magistrado) que estaba preocupado por la falta de participación del Cosep y fue cuando se lo hice ver al Consejo Directivo (de la cúpula empresarial), que participó activamente en la discusión de este proyecto. Pero era un poco tarde y ya se había aprobado más de la mitad de los artículos del Código Laboral. Pero logramos, con el Poder Ejecutivo, hacer ciertas modificaciones que vinieron a poner un poco de equidad.
Después de esto el licenciado Gurdián me ofreció quedarme como secretario ejecutivo y le dije que sí. Me aceptó y desde entonces me he desempeñado en el Cosep participando de sus triunfos y de sus altibajos.
Tradicionalmente el Cosep no ha tenido cabildeadores. ¿Por qué?
Después que asumí la secretaría ejecutiva dejó de existir la figura de cabildeador del Cosep y en diferentes reuniones con los diputados le manifestaban a sus miembros que era necesario y conveniente que el Cosep tuviera un cabildeador. Le insistieron muchas veces incluso, le ofrecieron oficinas para que estuviese allí su cabildeador. No fue sino hasta este año que ya se contrató a una persona que entiendo que va a entrar a tomar posesión de su cargo pronto. Mientras tanto hemos contado con la asesoría de la oficina Herdocia y García como asesores, en todo, con mucha eficiencia y seguridad.
¿Tomando en cuenta el antecedente con el Código Laboral, han tenido otros momentos en los que se han aprobado leyes sin el consenso del sector privado, de forma tal que vean importante un cabildeador?
(Los empresarios) se han dado cuenta de la importancia (al punto) que por fin decidieron poner un cabildeador, una persona permanente en la Asamblea Nacional. Hasta el momento esta oficina era una asesoría de fuera del Cosep.
¿Por qué no tuvieron un cabildeador antes?
Por falta de recursos económicos.
Me llama la atención que no hayan tenido un cabildeador por falta de recursos económicos. ¿Son un Cosep pobre?
Mire no es que sea pobre, pero trabaja de acuerdo a un programa de captación de recursos y Nicaragua es un país pobre. Tan es así que somos el segundo país más pobre de Latinoamérica. Es decir si los soportes de una economía son pobres, también lo son sus empresas.
Estamos hablando de la organización de los empresarios donde se supone que deberían fluir un poco más los recursos financieros. ¿No es así?
No es así. Figúrese que el empresario grande, mediano, pequeño es el que soporta toda la carga del Estado, porque el Estado no produce ingresos. Es el sector privado. Entonces no puede soportar todo ese gran peso, por lo que le es imposible cumplir con un presupuesto aunque sea pequeño como el que puede demandar una organización como ésta. Eso no es sólo en Nicaragua sino en todos los países. Usted ve, por ejemplo, que los sindicatos son de gente con menos recursos, pero sí tienen fuertes ingresos que vienen del exterior. En cambio el Cosep no recibe ingresos del exterior.
Con el presidente Enrique Bolaños estuvieron metidos de cabeza, como se dice popularmente. ¿Qué tan involucrado estuvo el Cosep con esa administración?
Yo diría en lo personal, muy personal, que hubo más afinidad con el gobierno del señor Alemán que con el gobierno del ingeniero Bolaños. Por lo menos hubo más reuniones y más acercamientos. Las leyes tributarias en el gobierno de Alemán fueron consensuadas. La misma Ley 453 (Ley de Equidad Fiscal, LEF), fue consensuada con el Cosep. Aquí vino personalmente el presidente Alemán y se reunió con el consejo directivo pleno del Cosep y aquí se discutieron varias disposiciones. No debemos olvidar que tanto el ingeniero Bolaños como el doctor Alemán provienen del sector privado y ambos provienen de Upanic (Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua).
Pero da la impresión de que la relación con el presidente Enrique Bolaños fue más estrecha.
No creo que haya sido así. Tal vez entre ellos hubo diferencias (Alemán y Bolaños), pero el Cosep no tenía que participar en esas diferencias.
Ahora estamos con un Gobierno dife rente. Radicalmente opuesto a los demás. ¿Cómo han llevado las relaciones con el nuevo Gobierno y qué se puede esperar en el futuro?
Es muy difícil predecir el futuro de Nicaragua con el señor Daniel Ortega porque él no ha presentado un plan de Gobierno, y si usted no sabe del Gobierno, usted no puede complementar este plan de Gobierno como sector privado. Para que el sector privado pueda complementar debe tener seguridad jurídica y apego a la ley como medios para atraer la inversión y mientras no existe esta estabilidad no puede haber ninguna atracción de la inversión. Es por eso que el Cosep, el 15 de diciembre (del 2006) le ofreció al señor presidente Daniel Ortega lo que se llama los ejes de desarrollo, una especie de colaboración entre el sector público y el sector privado. Ya se han nombrado las comisiones, se han determinado los ejes y estamos esperando la luz verde del Gobierno para proceder al desarrollo e implementación de esos ejes.
No hay un plan económico, pero el sector sigue trabajando como si no ha pasado nada. Hay sobrerrecaudaciones, las exportaciones han crecido este primer trimestre. ¿Cómo se explica entonces?
La empresa privada seguirá trabajando aún independiente del pronunciamiento o lo que establezca el sistema, pero no lo está haciendo como debería hacerlo si tuviera conocimiento de cuáles son las pretensiones de este Gobierno. Lo que está viendo no es consecuencia de lo que está haciendo este Gobierno, sino que son consecuencias de inversiones y programaciones anteriores, que no se pueden cortar de un tajo. Son consecuencias de medidas tomadas con mucho tiempo de anticipación.
¿El Cosep sigue esperando y demandando que se pongan las cartas sobre la mesa?
Tienen que poner todas las cartas sobre la mesa, no sólo por el Cosep si no todas las inversiones que lo están esperando para venir a Nicaragua. No olvidemos que si el mercado no opera con una mentalidad de apertura lo más seguro es que estas inversiones se vayan a otros países de Centroamérica y desde allí penetren al mercado nicaragüense. También estamos en competencia con los países centroamericanos por acceder al mercado norteamericano, que es el más poderoso del mundo y al cual muchos países quieren tener un DR-Cafta (Tratado de Libre Comercio como el que Centroamérica y República Dominicana firmaron con el Gobierno estadounidense). Ese acuerdo que tenemos nosotros con Estados Unidos está potenciando las exportaciones a ese mercado, no sólo con los productos que estamos enviando sino con la diversificación de la producción (que ya se está aplicando a nivel local).
Tribunal Tributario en la agenda empresarial
Después de los primeros meses de buenas relaciones con el Gobierno, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) recibió su primer golpe bajo, cuando el presidente Daniel Ortega decidió anular los nombramientos del Tribunal Tributario aprobados durante la administración del ex presidente Enrique Bolaños.
En esa decisión los empresarios no fueron tomados en cuenta y ahora esperan una reunión con el presidente Daniel Ortega para hablar del tema.
Sobre el Tribunal Tributario, el Gobierno cambió a última hora a sus integrantes. ¿Qué pasó, hubo falta de comunicación con el Gobierno?
Nosotros hemos seguido la discusión del Código Tributario desde sus inicios hace 12 años. Cuando se promulga el Código Tributario el ingeniero Bolaños aceptó y consultó con el Cosep para estructurar el Tribunal Tributario. El señor Presidente publicó en La Gaceta el decreto y fue enviado a la Asamblea Nacional donde fue recibido por la primera secretaria, la doctora María Auxiliadora Alemán Zeas y según nos informaron estuvo en la agenda parlamentaria.
De manera que el señor presidente Daniel Ortega no podía retirar algo que ya había iniciado su curso en la Asamblea Nacional. Debió haber esperado para vetarlo si hubiera querido, pero nunca debió retirarlo. Allí fue mal informado el señor Presidente. Al Cosep le interesa esto, porque el empresario, que es el mayor contribuyente, debe contar con su propia especie de defensor dentro del tribunal tributario y eso no lo tiene actualmente. Está indefenso.
Para tomar esta decisión ¿no les notificaron nada?
No se notificó nada. Se publicó en La Gaceta la cancelación de la anterior propuesta, pero la nueva no se publicó. Y en ese aspecto hay un error del presidente de la Asamblea Nacional (René Núñez) al tomar como cierto algo que jurídicamente era inexistente. El decreto dice que se publicará en La Gaceta y el decreto fue publicado con posterioridad.
Después de ratificado ¿qué piensan hacer?
No sé, como verá estábamos de vacaciones.
¿Acudirán al diálogo con el presidente?
Puede ser la mejor opción diría yo.
En su historia el Cosep ha tenido fuertes enfrentamientos con los gobiernos. Pero en los ochenta fue más fuerte.
Con los sandinistas sí. Hubo problemas fuertes, tan es así que el comercio casi desapareció. El Cosep fue lo único que sobrevivió aún a los partidos políticos. El Cosep era la única voz de oposición.
La relación con el gobierno sandinista en los años ochenta fue de enfrentamientos. ¿Esas heridas se han borrado?
No se puede vivir del pasado. El pasado no lo puede atar a uno, sino que simplemente es una referencia para no volver a tropezar con la misma piedra.