- “Preocupación” de Ortega por presencia de Colombia en cumbre del Plan Puebla Panamá atizó los fuegos
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Nicaragua y Colombia intensificaron en días recientes una batalla diplomática cuya raíz está en la disputa por la plataforma marítima en el Mar Caribe y varias islas que ambas naciones reclaman como suyas ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda.
La disputa verbal arrancó el pasado martes con las declaraciones del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, cuando dijo que miraba con “preocupación” la participación de Colombia en una cumbre que ayer inició en México, para abordar el Plan Puebla Panamá (PPP).
“Colombia se ha puesto a hacer política con gobernantes hondureños y con gobernantes costarricenses, aliándose con ellos para tratar de despojarnos de territorios a los nicaragüenses, eso es lo que sabemos, por lo tanto nos llama la atención la presencia de Colombia”, dijo Ortega y agregó en tono irónico que el PPP debería llamarse “Plan Puebla Bogotá”.
La respuesta de Colombia llegó de la voz del asesor político del presidente Álvaro Uribe, José Obdulio Gaviria, quien calificó como “fuera de lugar” la preocupación por la presencia de su país en la cumbre del PPP.
A las palabras de Obdulio Gaviria le siguió un comunicado oficial de la Cancillería de Colombia, que dirige Fernando Araujo, en el cual acusan a Nicaragua de “desconocer total o parcialmente los tratados o laudos arbitrales que establecieron las fronteras con sus tres vecinos (Colombia, Honduras y Costa Rica)”.
“Por el contrario, Colombia siempre ha desarrollado sus relaciones con los países limítrofes con estricto respeto a los principios y normas del derecho internacional y, principalmente, a la intangibilidad de los tratados, piedra angular de las relaciones internacionales”, añadió la nota de Colombia.
Nicaragua rechaza el tratado entre Colombia y Honduras y acusa a ambas naciones de pretender cercenarle irregularmente al menos 130 mil kilómetros cuadrados de plataforma continental en el Mar Caribe. El caso mantiene a Colombia y Nicaragua enfrentadas en un juicio ante la CIJ.
SANTOS: “NO HAY MOLESTIA”
En Campeche, México, el canciller nicaragüense Samuel Santos intentó bajar el tono a la disputa diplomática y sostuvo que “no hay molestia” por la presencia de Colombia en la cumbre de presidentes.
“Cómo nos va a molestar si (Colombia) es un país hermano. Al contrario, lo que estamos tratando es de sumar, unirnos todos los países (…) dejemos que las cosas caminen por sus canales civilizados, nosotros queremos que todas estas cosas se vayan por una ruta civilizada”, indicó el canciller Santos.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia nicaragüense contrastan con las ofrecidas por el presidente Ortega, quien no dudó en decir que la participación de Colombia en la cumbre de presidentes de México y Centroamérica causa “preocupación”.
Ayer se esperaba una respuesta formal de la Cancillería de Nicaragua a la de Colombia, pero al final no se emitió ningún comunicado.
Finalmente, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de Colombia, Óscar Fernando Bravo, consideró que con sus declaraciones Ortega pretende presionar a la CIJ.