- Proporcionan techo a vivanderas que vendían verduras al sol y al viento
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
El mercado central del Puerto de Corinto está remozado. La sustitución del techo, remodelación de los espacios comerciales, pintura y arborización proporcionan mejores condiciones para las más de 60 vivanderas, dedicadas al comercio de perecederos y productos de la canasta básica familiar.
El alcalde Ernesto Méndez Zeledón confirmó que la remodelación tuvo un costo de un millón y medio de córdobas, que salió de los impuestos del municipio.
El edificio de madera en su totalidad construido en 1950 (según lo indica una placa), es quizás uno de los bienes más antiguos de Corinto, ciudad que aún conserva solariegas casas, construidas de madera preciosa y que recuerdan el gran emporio del principal puerto de Nicaragua.
“Aquí no era mercado. Las mujeres vendían en la calle. Un nuevo edificio podría costar ocho millones de córdobas y no encontramos un donante, entonces el Concejo decidió hacer la remodelación para favorecer a esas compañeras mujeres, que son muy trabajadoras”, dijo Méndez.
INTERÉS TURÍSTICO
El Concejo, reforzando el interés turístico al que se inclina el municipio, aprobó además la construcción de un rancho en la playa espigón, que constituyó uno de los mejores balnearios y fue destruido por un fenómeno natural de gran envergadura.
La primera etapa tuvo un costo de 50 mil dólares, para motivar la inversión turística, nacional o extranjera.
Rosa Elena Mora Vargas, quien se dedica a la venta de carnes, dijo sentirse contenta con las nuevas condiciones de trabajo. “Ahora esperamos superar las ventas de carne que están bajas”, comentó.
De la misma forma se expresó Alejandra Mendoza, quien vende perecederos, al comparar lo difícil que es vender bajo el ardiente sol, viento o lluvia, e indicó que era necesaria la reparación, porque el centro municipal estaba destruido.
Corinto compite por el banderín Municipio Azul, además de esforzarse por mantener limpias sus playas, dedica parte de los fondos propios a embellecer algunos objetivos, que incluye completar el ocho por ciento de las calles, que aún le faltan por adoquinar