(LA PRENSA/M. ESQUIVEL)

“Todavía no hemos visto articulación”

El gerente general de Conagan, Ronald Blandón, expone en esta entrevista con LA PRENSA cómo está el sector ganadero a nivel nacional, cuáles son sus retos y demandas. En este sentido dice que requieren que instituciones vinculadas al agro unan esfuerzos y explica el porqué La producción de etanol en los países desarrollados a partir […]

  • El gerente general de Conagan, Ronald Blandón, expone en esta entrevista con LA PRENSA cómo está el sector ganadero a nivel nacional, cuáles son sus retos y demandas. En este sentido dice que requieren que instituciones vinculadas al agro unan esfuerzos y explica el porqué

La producción de etanol en los países desarrollados a partir de maíz y la sequía en Oceanía, Australia, fuerte productora de ganado, abre nuevas oportunidades para la ganadería nicaragüense, ya que la alimentación del ganado es con pasto y no con granos como en otros países ganaderos, según explica Ronald Blandón, gerente general de la Comisión Nacional de Ganadería (Conagan), en esta entrevista que concedió a LA PRENSA para hablar de esos temas que hoy día son de interés nacional.

Blandón es un médico veterinario con un maestría en zootecnia en Brasil. Ha manejado los hilos de una comisión que bien podría ser ejemplo de lo que pueden hacer los gremios productivos si definen sus propios objetivos.

Los productores de la Unión Nicaragüense de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y la Federación de Ganaderos de Nicaragua (Faganic), de enemigos acérrimos pasaron a ser uno de los gremios más unidos, deponiendo cualquier diferencia e impulsando un proyecto común: Conagan, de acuerdo a Blandón, quien considera necesario definir políticas que den mayor impulso al sector ganadero local.

Aunque reconoce que los gremios deben poner de su parte para impulsar un proceso de organización con la finalidad de integrar a toda la cadena productiva de la ganadería nacional.

Haciendo un alto en el camino ¿cuál es la situación de la ganadería nacional y cuáles son las perspectivas?

Creo que actualmente hay una situación lamentable en muchos países que están pasando dificultades por la situación del maíz, la sequía que hubo en Oceanía, todo lo cual nos beneficia a nosotros y nos pone en una posición con muchas expectativas de futuro en cuanto a la demanda de los productos tanto de carne como de lácteos.

Prácticamente el giro que ha tenido el maíz, que era la principal fuente de consumo del ganado bovino en confinamiento de México y Estados Unidos, se está dirigiendo a la producción de etanol. Por primera vez en la historia, desde los aztecas, los mexicanos se quedaron tres días sin tortilla por la crisis del maíz y esto cobra importancia para la ganadería nuestra que es un producto de carne y leche a base de pasto, además las tierras que tenemos son para sembrar y producir maíz que es una buena alternativa. Los precios internacionales de la leche en polvo se dispararon pasando de 2,000 a 3,000 dólares la tonelada métrica. De forma que tenemos una buena oportunidad para colocar nuestros productos.

¿Eso entonces beneficia a los productores centroamericanos?

A lo interno prácticamente en la región somos el país que nos destacamos como exportadores netos y es el único país hacia donde vuelven a ver porque es donde pueden comprar animales y por eso ha escuchado de importación de vaquillas, no solamente de Venezuela sino también de Honduras y Guatemala, que son países que en determinado momento exterminaron su ganadería por abrir mucho las puertas, quedando prácticamente sin pie de cría.

¿Qué pueden hacer las organizaciones gremiales (para evitar ese escenario)?

Las organizaciones gremiales jugaron su rol y no se está viendo como el elemento que está al otro lado de la acera, sino como elemento que está acompañando al Gobierno para aprovechar sus oportunidades. Esta coyuntura que se está dando con el mercado coincide con la llegada del nuevo Gobierno (sandinista) y coincide y cobra mayor interés la política que el Gobierno ha anunciado para el sector agropecuario. Prácticamente somos el único país en la región donde el sector agropecuario tiene incidencia en el 35 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país. En los otros países es menor. Esto es una fortaleza que nos puede permitir lograr colocar los granos en esos países que van a tener que pasarla duras con estos dos fenómenos: la sequía y la escasez de maíz.

Aquí en Conagan esperamos que el Gobierno pueda aprovechar esta oportunidad y que las acciones que se tomen realmente estén de cara a aprovechar esas oportunidades realmente. Hemos escuchado del Gobierno el interés de impulsar muchas acciones, muchas de ellas acertadas, en la parte agropecuaria por lo menos. Lo que hace falta es la estrategia.

Nosotros aplaudimos que el presidente pida a los altos funcionarios que se bajen los salarios, es bueno, pero cuando decimos que llegaremos a 900,000 fincas en el año y que vamos a dar asistencia técnica a la mayoría de los pequeños productores, vamos a llevar un bono alimentario, y todas las acciones plasmadas en el Prorural, hablamos de un impacto positivo. Todavía no hemos visto articulación: un INTA (Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria) articulado con el IDR (Instituto de Desarrollo Rural), que esperamos verlo, pero para nosotros sería lo más halagador y es una propuesta que hemos hecho. Deben establecerse programas que no sólo sean de asistencia técnica sino que vayan acompañados de créditos. O sea el INTA ahorita va a desplegar un plan de asistencia técnica, pero no lleva el componente de crédito. Eso lo tiene el IDR.

De esta forma cada institución tiene un papel qué jugar, el IDR por ejemplo tiene la parte de la infraestructura para la parte de lechería, la DGPSA (Dirección General de Protección de Sanidad Agropecuaria) tiene como objetivo garantizar inocuidad, el Inafor (Instituto Nacional Forestal) también debe estar acoplado en estas cosas. Esto es también la parte que tenemos que ver para que en el campo haya resultados.

En el pasado esas instituciones funcionaban como pequeños feudos de los funcionarios de Gobierno. ¿Cómo hacer para que estas instituciones funcionen como un todo armónico?

Creo que Conagan puede ser un ejemplo de cómo se puede caminar juntos. Aquí el problema no era de feudos institucionales, sino de ideologías políticas. Hace 10 años la UNAG y Faganic no se podían sentar juntos, se mataban. Ahora hay seis organizaciones independientes, creo que al Gobierno le sería más fácil dictar una política y que lo feudos no estén de cara a los funcionarios y sus élites. Definitivamente la estructura de las instituciones tiene que estar acorde con las políticas del Gobierno para llevar a cabo sus políticas y proyectos. Si los feudos que están actualmente no cambian, significa que van a seguir haciendo lo mismo que hacía el Gobierno anterior. Tiene que haber un cambio fuerte. Al productor de nada le sirve la capacitación si esta no va acompañada de asistencia técnica. También hay que pensar en un componente de reforestación.

Estas instituciones han sido financiadas por la cooperación internacional que a final de cuentas contribuyeron con esa mentalidad. ¿Es posible cambiar la orientación de la cooperación también?

Nosotros hemos participado en la construcción del Prorural (Programa de Desarrollo Rural) y lo veo positivo. En él se contempla el fondo común donde realmente los donantes colocan su plata y no están orientados a formar feudos. Por ejemplo si la prioridad es la seguridad alimentaria, allí va el fondo del país donante, el cual no va dirigido hacia una persona. Esa es una cuestión que facilitaría eso. Lógicamente muchos gobiernos traen su plata y vienen amarradísimos. Los proyectos los ganan las organizaciones de sus países y los funcionarios que trabajan son los de su país. Son los que se llevan buena parte del presupuesto.

Sentimos que no hay oportunidad para los profesionales nacionales, no lo veo muy de altura estar trabajando un profesional nicaragüense, con los consultores que vienen, con un salario de 200 a 300 dólares, mientras el consultor extranjero gana 5,000 dólares. Como que afecta realmente eso.

¿Hay alguna apertura en la cooperación en este aspecto?

Hay de todo, hay cooperantes que no te dan nada de información y es difícil saber de cuánto es el presupuesto que tienen. Son confidenciales. El problema no es tanto que si ellos vienen aquí y que eso es como un modus vivendi de un grupo de funcionarios de ellos. El problema es que después te dicen: “dimos 5 millones de dólares”, y a lo mejor fueron dos.

Siempre se ha cuestionado al Gobierno de no hacer nada por el sector, pero ¿qué hacen los gremios ganaderos por la ganadería?

El rol que tenemos por delante todas las organizaciones es lograr la asociatividad del sector. Entre más unidos estén los productores pequeños y medianos, con los centros de acopio, la industria, el comercio, mejor.

Ese es el reto de las organizaciones sin distingo de color y tamaño, lograr que el pequeños productor se sienta representado en la cadena agropecuaria y que de esta misma manera pueda obtener los resultados de los ingresos de su actividad productiva.

Centro de Capacitación y Cenamege

Uno de los proyectos que la Comisión Nacional de Ganadería (Conagan) pretende impulsar en el país es el Centro de Capacitación Ganadera con la finalidad de llevar la preparación técnica hasta el último rincón del país y fomentar el desarrollo de pequeñas empresas de capacitación. El gremio presentó el proyecto del centro a la cooperación internacional, pero no obtuvo respuesta, sin embargo existe la posibilidad de lograrlo con la cooperación de Brasil en el marco de las negociaciones de ayuda bilateral entre Nicaragua y el Gobierno brasileño.

Ustedes están trabajando en una propuesta de Centro de Capacitación. ¿En qué consiste este proyecto y qué contempla?

La idea es tener un centro generador de pequeñas empresas de servicios pecuarios. Se trata de un centro donde yo que soy egresado de una determinada universidad y quiero ser acreditado por el Centro, puedo sacar dos o tres cursos, lo que me da un abanico mayor para poder ofrecer servicios técnicos al productor. Esa es la idea. También se pretende acompañar un poco al Gobierno en cuanto a las políticas regionales de desarrollo pecuario.

A propósito del Centro, ¿como ven la nueva idea de un Cenamege (Centro Nacional de Mejoramiento Genético) manejado por el grupo Seminole?

Como Conagan tuvimos en administración el Cenamege y ese es el propósito ahora de entregarlo en administración a Seminole para que haga una inyección de capital y poder emprender un programa nacional de mejoramiento genético. Eso es lo que nos comunicó el Ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo. Para esto trabajaría Denis Salgado, ex director de la DGPSA, que creo que fue una decisión muy correcta.

Los Seminoles no son gremios pero representan un grupo importante para el Gobierno, lo que esperamos sí es que realmente sea un programa incluyente.

¿Ya?

Es decir aquí tenemos excelentes criadores (pero) los Seminoles pueden dotar de sementales que podrían mejorar el hato. También hay muchos productores con hatos productos de embriones de primera calidad que podrían entrar en el programa. Creemos que el éxito del programa estará en que si es incluyente y representativo, independientemente que sea un grupo que lo dirija. Debe haber un comité acompañando y aportando a las autoridades para hacer exitoso un programa de mejoramiento genético. Los programas de mejoramiento genético no son de corto plazo, llevan diez años, de manera que tenemos que verlo con buenos ojos y aportar para que haya resultados en los próximos diez años. El mejoramiento genético no es más que comprobar que la descendencia que obtuviste produce más que su madre en las mismas condiciones. Eso puede darse sólo entre 5 ó 10 años.

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