En noviembre pasado, el piso se le abrió a Luis Pérez. No marcó la categoría de las 115 libras o supermosca, para su defensa de turno con el mexicano Ricardo “Chapo” Vargas.
Por estar 2.5 libras arriba de la categoría, el promotor estadounidense Don King lo excluyó de la cartelera del 5 de noviembre, que se realizó en Phoenix, Arizona.
Ese día antes de la pelea, Pérez vio como 75 mil dólares se esfumaron prácticamente de su bolsillo, y tuvo que salir rápidamente de Arizona, junto con su esposa, hijas y su equipo de trabajo, porque King no estaba dispuesto a gastar un dólar más en su estadía y alimentación.
De haber querido, King programaba a Pérez contra el mexicano Vargas, sin posibilidad de retener el título, pero haciendo la pelea como parte del programa que se realizó en el Estadio Chase, casa de los Diamonbacks de Arizona.
Pero quedó fuera y prácticamente King le dio una lección de responsabilidad.
Pasados unos meses, no parecía haber nada claro en el futuro del peleador nicaragüense, que por varios años ostentó la corona supermosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Sin embargo, el futuro de pronto se esclareció para el zurdo peleador capitalino originario del barrio Las Praderas, allá por el sector del Reparto Schick.
Pérez abandonó la división de las 115 libras, la FIB lo clasificó en 118 libras, y las últimas clasificaciones de marzo, sin pelear todavía, fue colocado como tercero en el peso gallo.
Pero el asunto no para ahí. Los puestos 1 y 2 están vacantes, mientras que el título igualmente está sin dueño, porque el mexicano Rafael Márquez abandonó la división para disputar el cinturón súper gallo.
Ciertamente, no deja de causar sorpresa que Pérez sea el mejor clasificado en el peso gallo de la FIB. El cuarto mejor clasificado es el mexicano Genaro García, quien en teoría debería ser su rival en una eventual disputa de la vacante corona.
Pero también se habla de una pelea de Pérez con el ruso Sasha Baktin, décimo en las clasificaciones. Y lo más importante, es que desde la oficina de Don King le han prometido a Mario García, coapoderado de Pérez, que el pleito titular se realizará en pocas semanas.
Así es que el momento tenebroso que vivió Pérez para su fallida defensa con el mexicano Vargas, podría ser parte del pasado, una lección de la que debe aprender, para luego ir en busca de una segunda corona.
Luis tiene muchas opciones de ganar ese título y hasta un tercero en súper gallo, porque tiene la estatura suficiente, pero todo dependerá de su responsabilidad en el gimnasio.