BARRY BONDS lució relajado en los campos de entrenamiento. (LA PRENSA/ AP)

TRAS LA PROEZA

BONDS EN MEDIO DE LAS POLÉMICAS En ruta hacia los 43 años, afectado por el desgaste, la presión, la sospecha y el rechazo, Barry Bonds someterá a prueba su dureza mental y temperamento persiguiendo la marca jonronera de todos los tiempos en poder de Hank Aaron, con 755. Con o sin asterisco, el fantasma de […]

BONDS EN MEDIO DE LAS POLÉMICAS

En ruta hacia los 43 años, afectado por el desgaste, la presión, la sospecha y el rechazo, Barry Bonds someterá a prueba su dureza mental y temperamento persiguiendo la marca jonronera de todos los tiempos en poder de Hank Aaron, con 755.

Con o sin asterisco, el fantasma de los esteroides lo perseguirá por siempre, como el inspector Javert tras Jean Valjean en Los Miserables, pero si no se escarba más en el asunto, no importarán los abucheos, porque la marca será legítima.

Bonds que estremeció el planeta beisbol descargando 73 jonrones en una temporada, cuando a sus habilidades agregó musculatura, necesita 22 jonrones en este 2007 para saltar sobre Aaron.

No hay problema racial como en 1974, cuando Aaron fue tras el récord de 714 de Babe Ruth, pero está el inconveniente de los esteroides provocando controversias, a las cuales Bonds, sin alternativas, se ha adaptado.

El súper-pelotero de los Gigantes debería estar instalado en la cima, pero fue limitado a sólo 14 juegos en el 2005 por una serie de operaciones, y en el 2006, disparó 26 en 130 juegos, esforzándose aparentemente sin apuros.

¿Qué podemos esperar de un Bonds súper presionado?

Seamos razonables. A esta altura, una explosión como aquellas que le permitían ganar uno tras otro títulos de Más Valioso, es descartada, sin embargo, se espera un desempeño que supere lo mostrado el año pasado.

Los números no eran malos, sobre todo el .454 porcentaje sobre las bases y el .545 de porcentaje en slugging. Si repite los 26 jonrones, más que suficiente, y sus rodillas crujientes, impedirán verlo funcionar faldeando.

Hay que estar claros que Bonds es dos años y medio, y al menos cuatro cirugías, distante de un rendimiento acorde con un sueldo de $15.5 millones. Fue —algo raro en este negocio— como un reconocimiento a lo que Bonds ha hecho y su significado para la franquicia.

Si Bonds retrocede el reloj al 2004, su última temporada como Más Valioso, hay que revisar los bistec que está comiendo y la leche que está tomando.

Ahora, los Gigantes también esperan que Bonds efectivamente contribuya con el equipo para impulsarlo a niveles de competencia, y un valor agregado, es el estímulo persiguiendo la marca de Aaron y tratando de agigantarla antes de la hora del retiro.

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