- Presidente sigue gobernando desde la Secretaría del FSLN y no desde el Olof Palme, como había anunciado
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Las críticas al presidente Daniel Ortega continuaron ayer debido a su decisión de atender asuntos de Estado desde la Secretaría del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y no desde la Casa Presidencial, utilizada por Arnoldo Alemán (1997-2002) y Enrique Bolaños (2002-2007) o desde el Olof Palme, que supuestamente está en remodelación desde enero.
“Es un menosprecio seguir despachando en la Secretaría, expresa el menosprecio a la institucionalidad y legalidad de este país”, dijo Mónica Baltodano, diputada por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Es por ahorrar, dice el FSLN
Los diputados sandinistas aseguran que Ortega ahorra recursos al Estado al despachar desde la Secretaría del FSLN, pero el alegato no es aceptado por miembros de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y MRS.
“No está ahorrando, no puede haber ahorro si está abierto el Olof Palme, se está gastando un montón de plata en seguridad y es un lugar abandonado y no puede haber ahorro de plata cuando existe una Casa Presidencial, que es donde estuvo Alemán y Bolaños y que fue hecha específicamente como Casa Presidencial, está completamente abandonada”, señaló el diputado Wilfredo Navarro (PLC).
“(Ortega) está gobernando en sus oficinas, yo creo que eso es correcto. Además cada quien tiene sus oficinas, lo que hay que ver es cuánto gasta el Estado”, expresó por su parte Edwin Castro, coordinador de la bancada del FSLN.
En la casa de playa
No obstante, Baltodano mencionó que la decisión de Ortega sería equivalente a que el presidente del parlamento, el sandinista René Núñez, decidiera que las sesiones se efectuaran en una de sus casas de playa.
“El mensaje que recibe la ciudadanía es que hay una fusión y total confusión entre lo que es un Estado y lo que es un partido. Yo creo que él (Ortega) tiene derecho a despachar en cualquier otra institución del Estado, del Estado, que así lo mande, pero no en una casa particular, porque la Secretaría del Frente es particular, es de una institución política”, argumentó por su parte Eliseo Núñez Hernández, diputado por la ALN.
Organismo cívico lo destaca
El Movimiento por Nicaragua incluye entre sus siete puntos que denotan el rumbo arbitrario del actual Gobierno, la decisión de Ortega de continuar despachando desde la casa del partido sandinista.
El abandonado Olof Palme luce como único indicio, de que el nuevo gobernante podría trasladar la oficina presidencial hacia ese edificio, las columnas multicolor, propias del estilo de la Primera Dama Rosario Murillo.
Sin embargo, desde el exterior la eventual sede presidencial luce vacía, únicamente personal de seguridad custodiando todos los puntos del sitio evidencian alguna actividad.
En la Ley 290, Ley de Organización, Competencia y Procedimientos del Poder Ejecutivo y su Reglamento y las reformas sucesivas realizadas a esta ley, ninguna establece explícitamente un edificio sede.
Desde que asumió la Presidencia de la República, Ortega ha despachado todos los asuntos oficiales y partidarios desde la Secretaría del Frente Sandinista.
Ayer presentó sus credenciales como Embajador ante Nicaragua, el representante de Cuba, Luis Hernández Ojeda.